Promesas de cargos que no llegan y la burocracia con la que se maneja el poder, son temas que preocupan a los diputados, a más del hecho de que el aumento para los legisladores haya tenido un revés y que bancadas de todos los colores hayan salido a rechazarlo para no quedar pegados a una medida políticamente impopular.
El principal descontento de los diputados es que a 60 días sus pedidos no han tenido recepción en el Ejecutivo, en lo que concierne a cargos y las ventajas que ofrecen ser incluidos en los proyectos de los ministerios.
En este sentido, muchos hablan de la ineficiencia del presidente de la Cámara Baja, Raúl Latorre, como el gestor de los diputados ante las principales instancias de poder instaladas, tanto en Mburuvicha Róga como en la Junta de Gobierno, desde donde ejerce gran influencia Horacio Cartes, titular de la ANR.
Al no tener recepción en Latorre, muchos optan directamente en realizar sus pedidos al vicepresidente Pedro Alliana quien, de hecho, es un visitante asiduo de la Cámara que presidió en varios periodos. No obstante, la queja persiste dado que Alliana no da solución a todos y, como la “presión de las bases”, refirió la fuente, no aguarda, deben recurrir directamente a los ministros.
Ministros que no atienden. Tomar este último camino no siempre es la mejor solución, puesto que se puentea al Ejecutivo como también a Cartes. Además, diputados no cuentan con que en algunos ministerios ya empiezan a requerir lealtades a cambio de servicios, por parte de algunos ministros cartistas, en una apuesta precipitada al 2028.