El funcionario hizo estas manifestaciones luego de recorrer las obras en la represa junto al presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el colombiano Luis Alberto Moreno.
El Plan de Terminación de Yacyretá, que pusieron en marcha los gobiernos de Argentina y Paraguay para elevar la cota de la represa hasta los 83 metros a finales del año próximo, cuenta con financiación del BID y del Banco Mundial.
“Estamos trabajando para cumplir los cronogramas previstos. Hubo algunos inconvenientes que fueron resueltos adecuadamente con los hermanos de la República de Paraguay”, remarcó De Vido.
Para diciembre de 2008 la generación anual de energía de Yacyretá sería de 19.545 gigavatios por hora, con una potencia disponible de 3.200 megavatios, es decir, 1.200 megavatios de potencia adicional.
La energía que producirá representará el 20 por ciento de toda la electricidad generada en Argentina.
“Estoy complacido de visitar nuevamente Argentina y de haber acompañado a De Vido hasta aquí y poder ver que es admirable lo que se hizo”, señaló a su vez Moreno.
El presidente del BID añadió que “no más del 25 por ciento de las cuencas en Latinoamérica se han utilizado para la construcción de emprendimientos hidroeléctricos, mientras en Europa esa proporción está en el orden del 80 o 90 por ciento”.
Yacyretá, situada sobre el río Paraná, demandó una inversión de alrededor de 10.000 millones de dólares, más del triple de lo previsto cuando se puso en marcha el proyecto, en 1981.
La primera de las veinte turbinas de la represa, que por su alto coste fue definida como un “monumento a la corrupción”, fue inaugurada en 1994, trece años después de que se iniciaran las obras. EFE