El Asunciónico 2026 levantó el telón con una primera jornada que combinó todos los elementos que definen su identidad: música en vivo, diversidad de propuestas, público internacional y un clima que, lejos de jugar en contra, terminó siendo parte del espectáculo.
Desde las 15:45, con la apertura de portones, el predio comenzó a recibir a los primeros asistentes. Al inicio, el ingreso fue paulatino, casi tímido, pero con el paso de las horas el lugar se transformó en una verdadera fiesta multitudinaria. La convocatoria superó fronteras: además del público paraguayo, se registró la presencia de fanáticos provenientes de países como Perú, Chile, Colombia y Panamá, así como visitantes de Estados Unidos e Inglaterra.
Pero si hubo un protagonista silencioso, ese fue el clima. La lluvia que se hizo presente horas antes de la jornada, no detuvo a nadie. Por el contrario, reforzó la mística del festival, consolidando el ya popular concepto del “clima Asunciónico”, una especie de sello no escrito que los asistentes parecen esperar y disfrutar cada edición
Ante la alerta de tormenta, la producción decidió adelantar todos los shows en una hora. La medida fue clave para garantizar la comodidad del público y evitar interrupciones, permitiendo que la grilla se desarrollara de manera fluida.
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Una previa cargada de experiencias
La plaza de experiencias fue uno de los espacios más activos durante toda la jornada. Las marcas apostaron por propuestas lúdicas y participativas: desde entrega de regalos como remeras, llaveros hasta maquillaje artístico y tatuajes permanentes. Este sector funcionó como punto de encuentro entre grupos de amigos y también como antesala para los shows.
Escena local y potencia internacional
El primer día estuvo marcado por el protagonismo del rock alternativo y la electrónica. Las bandas nacionales lograron una conexión inmediata con el público, siendo ovacionadas y acompañadas por una importante cantidad de seguidores.
El cierre en el escenario principal tuvo como gran protagonista a Deftones, que ofreció un show cargado de intensidad y momentos emotivos. Temas como Sextape, Rosemary, Diamond Eyes y Change (In the House of Flies) marcaron distintos climas dentro del set, mientras que el encore con Cherry Waves, My Own Summer (Shove It) y 7 Words llevó la energía al máximo.
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En simultáneo, el cierre electrónico estuvo a cargo de Skrillex, quien transformó el predio en una pista gigante. Su set incluyó clásicos, remixes y momentos inesperados, como cruces con Bizarrap, además de temas como Bangarang, Where Are Ü Now y Scary Monsters and Nice Sprites. Incluso hubo pausas momentáneas para cuidar la seguridad del público, lo que reforzó la conexión entre artista y audiencia.
Su set incluyó clásicos, remixes y momentos inesperados, como cruces con Bizarrap, además de temas como Bangarang, Where Are Ü Now y Scary Monsters and Nice Sprites. Incluso hubo pausas momentáneas para cuidar la seguridad del público, lo que reforzó la conexión entre artista y audiencia.
Foto: G5 PRO/ Miru Trigo
La cuota más cruda de energía llegó con Turnstile, que desató uno de los momentos más intensos del día. Con un set directo y potente, lograron que el público respondiera con pogos y una entrega total.
Sin lugar a dudas, el Asunciónico volvió a demostrar que es más que un festival: es una experiencia colectiva donde conviven la música, la cultura, el encuentro y hasta el clima. El primer día cerró con la sensación de haber vivido algo único, dejando al público con altas expectativas para las siguientes jornadas.