El lucrativo negocio de los medicamentos para la pérdida de peso ha abierto un nuevo e insólito frente en la frontera entre Paraguay y Brasil. La tirzepatida, un fármaco de elevadísimo costo en el mercado brasileño y cuya importación informal está estrictamente prohibida, se ha convertido en el nuevo producto estrella del tráfico fronterizo, desplazando incluso a rubros tradicionales como el cigarrillo y captando el interés de organizaciones vinculadas al narcotráfico.
Un informe de Telefuturo expuso la alarmante sofisticación de los métodos empleados para sortear los controles aduaneros en el Puente de la Amistad, el concurrido paso que une Ciudad del Este con Foz de Yguazú.
Al tratarse de mercadería de importación prohibida, los contrabandistas no tienen opción de declarar o pagar impuestos para formalizar su ingreso. Esta restricción los lleva a ingeniárselas para cruzar los frascos tanto en cargamentos voluminosos como a través del denominado “contrabando hormiga”.
Los agentes de la Receita Federal brasileña revelaron una serie de objetos cotidianos alterados para ocultar las ampollas en potes de crema hidratante, gel para masajes, jabón íntimo, tratamientos capilares y envases de maquillaje.
📌 Las mil y una maneras de contrabandear tirzepatidas
— Telefuturo (@Telefuturo) August 14, 2026
🔴 Señal en vivo: https://t.co/mfCubNp5PH#TelefuturoPy #MeridianoPy pic.twitter.com/MsOq4RFO6L
Además, los oficiales sostienen que transportan tirzepatida tanto en recipientes de dulce de leche como en botellas de agua mineral equipadas con un falso fondo adaptado.
En recientes intervenciones, las autoridades descubrieron tenis deportivos con suelas y cavidades especiales debajo de la plantilla diseñadas exclusivamente para albergar decenas de dosis del fármaco.
Puente de la Amistad
El primer y gran obstáculo para los traficantes es cruzar la cabecera del Puente de la Amistad sin ser detectados. Con un flujo diario que oscila entre las 5.000 y 7.000 personas en jornadas habituales, pudiendo elevarse sustancialmente durante días festivos, los agentes señalan que realizar una inspección exhaustiva al 100% de los transeúntes resulta operativamente imposible.
Una vez sorteado este primer filtro, los delincuentes enfrentan el segundo desafío, que es distribuir la mercadería hacia el interior del estado de Paraná y otros puntos de Brasil, valiéndose de encomiendas, equipajes personales o el transporte de pasajeros en ómnibus de turismo.
Según los informes, solo en la cabecera del puente se registran al menos cinco procedimientos diarios por parte de la Receita Federal. En las rutas nacionales del estado de Paraná, los controles estatales suman entre 5 y 10 operativos por día en los que se decomisan estos productos.