Ortiz, el primero de la izquierda parado, en la conformación titular del Ciclón en el superclásico. Foto: Última Hora
Danilo Ortiz, juvenil de 21 años, central que se va afianzando en la zaga del Ciclón, relató sus pasos para cumplir el sueño de ser jugador de Primera División, una historia digna de una novela.
La historia es atrapante desde el inicio. Danilo Ortiz comenzó jugando en el puesto de arquero.
El limpeño dio sus primeros pasos en el club Nueva Estrella, de ahí dio saltó a Libertad, donde no tuvo la oportunidad y volvió a su primer amor.
A los 13 años, en la categoría pre-cadete, el técnico Miguel Bogado le dijo:
- “Tenés una buena estatura ¿no querés probar de central?”
- “Y sí”, le respondió sn dudar el entonces adolescente.
Corría el año 2007, el equipo llegó a la final del torneo y luego ya pasó a la primera del equipo limpeño.
Ortiz continuó relatando a Urbana al Máximo: “Después no me iba muy bien, no era nada muy seria (la liga) y mi papá estaba en España”. ¿Qué relación tiene lo de su padre? Le propuso viajar a Europa y trabajar con él en un viñedo.
Su padre regresó a Paraguay para preparar los pasaportes y cuando lo llevó a comprar ropa para el viaje fue el momento clave para dar un giro inesperado a la historia e iniciar una verdadera carrera que hoy rinde sus frutos.
“Osvaldo Cohener tiene un shopping de deportes en Limpio. Mi papá me dijo ‘vamos, elegí la ropa que querés llevar y yo traigo los pasaportes. Nos vamos y entonces atendía su hermano (de Cohener) a quien le dicen ‘Lica’. Le comenté que íbamos a ir a España. Me preguntó por qué dejaba el fútbol y le expliqué que no ganaba nada jugando acá”, siguió.
EL GRAN PASO AL CICLÓN
Enterado de la situación, Lica habló con su hermano, quien un día después se comunicó con Ortiz y sin perder tiempo lo llevó al Parque Azulgrana.
Era el momento de la prueba, de destacarse por sobre otros 100 jóvenes para ganarse un lugar en el plantel a cargo entonces de Hernán Acuña y Blas Cristaldo.
Siguiendo con la historia, Ortiz comentó: “Estábamos como 100 chicos esperando en el Parque, se armaban equipos y nunca me metían en el entrenamiento. En la última prueba dijeron: vamos a armar un equipo y probar para ya no vengan devalde los chicos”.
Esa prueba bastó para que Ortiz se quede en Cerro. En el 2008 fueron campeones y fue convocado por Jorge Campos a la Selección Paraguaya Sub 17. Más adelante, en enero del 2011, tuvo su debut con el equipo de Primera con Javier Torrente como técnico. Fue en el partido de pretemporada ante el Vasco da Gama en Brasil. Luego a nivel local los hizo de forma oficial con la conducción de Leonardo Astrada.
Volviendo a la anécdota, el defensor sentenció: “Si Lica no le hablaba a su hermano, hoy iba a estar pasando más frío allá (en España)”.
Con 21 años, Ortiz jugó de titular el último clásico ante Olimpia, y ya tuvo la oportunidad de saborear un triunfo por demás especial.