A la par de rastrear el dinero que administró ÓscarNenecho Rodríguez, se enfrenta a dos realidades originadas por las irregularidades en la gestión: cómo pagar las deudas y cómo seguir abonando salarios de esa estructura colapsada de funcionarios y altos salarios para directores que en su mayoría son cabecillas políticos.
En Asunción, ya no se puede hablar de concretar nuevas obras, pese a las necesidades urgentes de contar con alcantarillados y desagües que prometió la gestión de Rodríguez.
Para iniciar su trabajo, Pereira removió a parte del primer anillo de Rodríguez, y en su lugar, puso a otros funcionarios, quienes de igual manera son parte de la rosca del intendente intervenido.
Nelson Mora, quien tenía mucho poder en las decisiones que se tomaban en la Municipalidad, fue apartado, y en su lugar, se ubicó a Sara Giménez, una antigua funcionaria leal a los intereses de los colorados de turno en su paso por varias direcciones. Actualmente forma parte del equipo de Rodríguez.
Ángel Fernando Chávez, que se desempeñaba como director general de Administración y Finanzas, también fue apartado del cargo y en su lugar fue designado Víctor Raúl Gamarra Popoff.
Otro cambio que llamó la atención fue el del asesor jurídico Benito Torres, quien vociferaba en contra de la intervención, señalándola como irregular. Además, defendía la gestión del intendente.
En su lugar, se ubica otro leal de Rodríguez, Jorge Cantero, quien se está preparando, de la mano del intendente, para ser candidato a concejal.
No obstante, el jefe comunal capitalino está tan mal posicionado políticamente y lo más probable es que este abogado ya no pose con él para promocionarse.
Antes de ocupar el puesto de asesor jurídico, Jorge Cantero se desempeñaba como coordinador de Asuntos Legales de la Municipalidad de Asunción.
A BUSCAR DINERO. Los primeros cuatro días de la intervención concluyeron sin un corte administrativo finiquitado, ya que no se conoce el monto total de la deuda con las documentaciones que cada director debía contar.
Tampoco se sabe aún a dónde fueron a parar los casi G. 500.000 millones de bonos emitidos por la Comuna.
Tras una reunión con los concejales, el mensaje que dio el interventor es que se debe buscar una “herramienta”.
En ese sentido, el liberal Félix Ayala indicó algunas salidas que la Junta Municipal puede aprobar sin recurrir a un nuevo préstamo.
Cuando el interventor fue consultado sobre el estado financiero, dijo a los periodistas: “Ustedes ya saben como está”, y luego hizo un llamado a los 9.000 funcionarios a fungir de cobradores, de manera que llamen a los deudores a fin de que se acerquen a la institución para cumplir con sus compromisos y de esa forma juntar el dinero para pagar salarios.
Por su parte, el concejal Álvaro Grau (PPQ) pidió celeridad en la investigación sobre uso de bonos.