Un activista social y su familia sufrieron agresiones por parte de una mujer, quien además roció con combustible sobre los vehículos y hasta se trepó al techo de la casa para provocar un incendio.
Una de las víctimas es Mathías Pereira, activista social conocido por sus trabajos en Bacheando. Junto a su familia, vivieron una madrugada de terror cuando una mujer ingresó a su vivienda en San Antonio, Departamento Central.
Según la denuncia, la supuesta autora del ataque está identificada como Jennifer González, quien fue detenida, pero horas después nuevamente quedó en libertad.
Imágenes captadas por cámaras de seguridad muestran a agresora subir al techo de la vivienda y comenzar a rociar combustible a los autos, al techo e incluso prendió fuego en una de las habitaciones, lo que provocó un principio de incendio que se logró extinguir sin causar mayores destrozos. Además, tres de los cuatro integrantes de la familia sufrieron agresiones, luego de que la mujer les arrojara trozos de tejas desde el techo.
Si bien la mujer fue detenida y llevada a la comisaría zonal, la familia denunció temor por la falta de acción de la Fiscalía que alegó, de acuerdo con los afectados, que se trata de una acción penal privada.
Mathías Pereira relató a Telefuturo que hace tres semanas comenzó a recibir constantes amenazas vía mensajes de audio de voz, por parte de la mujer. “Empezó con amenazas de violencia. Le vamos a patear a tu papá, a tu mamá y a vos. Después ya fue ‘te vamos a matar a vos y a tu familia”, relató el joven.
Según la versión de Pereira, los mensajes se enviaban entre las 03:00 y las 05:00 de manera sistemática.
“No la conozco. Esta persona se tomó conmigo por una alucinación suya, alegando que entré a una comisaría donde ella estaba detenida y le robé su teléfono. Recibí amenazas todos los días por parte de ella”, remarcó.
“La Fiscalía dice que esto es de acción penal privada. Para mí fue un intento de homicidio y, no me quiero hacer del héroe, pero porque no cerré mis ojos, nos salvamos.”, denunció.
Por su parte, la madre del joven comentó que viven al vilo ante la desidia fiscal al no tomar acciones que garanticen la seguridad de su familia.
“Yo ya soy jubilada. Mi marido hizo la primera denuncia. Mi marido sufrió varios golpes porque le tiraba la teja. Tengo otro hijo menor que también está lastimado. Yo intentaba llamar a la Policía y no lo lograba porque estaba en shock”, manifestó la mujer con impotencia.
El padre del joven también reprochó la inacción del Ministerio Público.
“Los fiscales son funerarios. Somos una familia trabajadora; pagamos nuestros impuestos para que vivan bien. A las 08.00 se ordenó la liberación de una asesina; para nosotros es una asesina porque vino a matar. Si yo le hacía algo, ya iba a estar en Tacumbú”, refirió.