Familiares de los dos militares arrastrados por el raudal en Lambaré cuestionaron la falta de sistemas de protección en la calle Santa Rosa de Lima, que termina en el arroyo Lambaré, donde cayeron los uniformados con el vehículo del Ejército, mientras prestaban servicio durante el diluvio en la madrugada del jueves.
En Lambaré existen al menos 28 puntos críticos por calles que terminan en arroyo y en su mayoría tampoco cuenta con protección. La cobertura de desagüe pluvial y cloacal es además nula.
Urbanistas resaltan la inacción de las autoridades por décadas para soluciones de fondo, como obras de desagüe y el ordenamiento territorial. Con cada evento climático queda en evidencia que las ciudades con alta densidad poblacional, como Asunción y toda el área metropolitana, no están preparadas con las infraestructuras mínimas, como el caso de la valla de protección de un arroyo.
“Cómo es posible que no hayan colocado una baranda para que pueda atajar los vehículos que vienen con el raudal. Pensé que cayó en un lugar superficial y había sido, era una zanja donde termina la calle y no había ni una piedra que le ataje. Es una puerquesa nuestro presidente de la República, Santiago Peña, y el intendente de Lambaré, Guido González, puerquesaventema”, lamentó don Isabelino Sosa, padre del sargento Alexis Sosa, en contacto con radio Monumental.
La madre de Sosa, Raquel Leiva, también cuestionó la negligencia. “Si había por lo menos una baranda, mi hijo no habría ido a la zanja”.
Al lugar también llegaron los familiares del sargento Domingo David Ríos Domínguez. Ambas familias manifestaron además su angustia por el largo periodo de desaparición. Hasta el cierre de esta edición continuaba la búsqueda de los militares. En medio del rastrillaje, ya en la zona de la Costanera Sur, lo que hallaron ayer por la mañana fue el celular que, según la versión de efectivos militares, pertenecería al sargento Ríos. El jueves por la tarde se halló la camioneta, Toyota Fortuner, totalmente desfigurada, el vehículo quedó atrapado en el arroyo entre cúmulo de sedimentos, basuras.
Zonas críticas. La excusa de la Municipalidad de Lambaré sobre la falta de valla de protección en la conflictiva calle Santa Rosa, que termina en el arroyo, es que eran barandas de metal que constantemente eran rapiñados. El director de gabinete del Municipio, Luis Valiente, indicó que hace cinco meses el lugar estaba sin valla. Mientras que el capitán de bomberos de Lambaré, Gerardo Melgarejo, cuyo cuartel se encuentra frente al lugar en cuestión, declaró que la falta de protección ya data de hace dos años, aproximadamente.
Recién ahora, tras el grave accidente y el amplio cuestionamiento ciudadano, en el área está en proceso de construcción vallas ya de hormigón. En otras áreas, la falta de seguridad también es una realidad. La propia avenida Argaña, a media cuadra de la Comuna, en parte tampoco cuenta con las barandas. “El agua rebosa el puente, de la Avda. Argaña, y hace un pequeño giro a la derecha y viene a caer acá en el arroyo. Por eso siempre se registran grandes cráteres acá en la calle Santa Rosa”, describió el capitán de bomberos.
Denuncia contra el intendente
Integrantes de la Contraloría ciudadana de Lambaré, presentaron denuncia contra el intendente de dicha ciudad, Guido González.
Dicho recurso fue presentado por la abogada Audrey Grisell Diabello y Juan Vicente Britos Sánchez.
Según el escrito, dichas personas acusan al jefe comunal de homicidio culposo, omisión de auxilio y producción de riesgos comunes. A dichas acusaciones, suman como argumento mal desempeño de las funciones de González.
Por otra parte, la Junta Municipal de Lambaré declaró emergencia vial y ambiental durante 120 días.
Con dicha declaración, se faculta al intendente a disponer de recursos para reparar zonas afectadas por raudales que causaron grandes destrozos y la desaparición de dos militares que aún no han sido encontrados.
“Son deberes no hechos en décadas”
Dos personas desaparecidas tras ser arrastradas por el raudal, familias inundadas, muros de contención caídos, vehículos arrastrados por el caudal y capas asfálticas destrozadas es lo que dejó la tormenta en el Departamento Central. Esta situación se da por los pasivos en infraestructura, por décadas de inacción de las autoridades, asegura el arquitecto Gonzalo Chalo Garay.
“No se cuenta con los sistemas desagües pluviales, entre otras cosas. La ciudad ha ido creciendo sin ningún orden. Cada vez hay más superficies construidas, eso es suelo no absorbente. Con cada lluvia, que son muchos metros cúbicos por minuto o por hora, se crean los raudales que causan estragos. Simplemente, es la falta de infraestructura. Son los deberes no hechos en las últimas décadas”, afirma el experto.
Recalca que las ciudades crecen sin ninguna gestión, pese a que se han elaborado en los últimos años proyectos de calidad sobre mejoramiento de la ciudad con agencias financieras como el Banco Mundial, pero no fueron implementados. “Y el plan no sirve si es que no se gestiona y no se ejecuta. Se quedan ahí porque a los que tienen que ejecutar eso no le dan importancia. Entonces son décadas de inacción. Y bueno, acá están los resultados”.
Lamentó la falta de gestión en el sector público y la desidia que caracterizó a autoridades desde hace años, por lo cual se siguen presentando los mismos problemas con cada temporal.
Por su parte, el ambientalista Luis Recalde señaló que en su cuenta de X que no existe voluntad política para dar solución al drama que se genera con cada lluvia. “Todos los arroyos de Central tienen su valle de inundación invadido por construcciones, ningún edil quiere enfrentar el costo político de la solución definitiva a los raudales que pasa sí o sí por remover esas construcciones, así que seguiremos viendo gente llevada por raudales”.
28 puntos críticos existen en Lambaré ante las calles que dan con arroyos, según el reporte del Municipio.
0 por ciento es la cobertura de desagüe pluvial y cloacal en Lambaré, los arroyos desbordan con lluvia.