Dos intentos de asaltos violentos marcaron esta semana, con resultados de víctimas y delincuentes abatidos, situaciones que despertaron tanto indignación como conmoción social.
El primero, un intento de robo domiciliario en Fernando de la Mora que derivó en el enfrentamiento fatal entre Mario Roberto Gómez Zayas (70) y un delincuente, Emerson Ruiz Acosta (20), alias Pingüi.
El segundo hecho se registró en Ciudad del Este. Era la siesta de este viernes cuando Fabiola Monserrat Romero Wuyk, de 32 años, perdió la vida durante un intercambio de disparos entre el dueño de un comercio y el motochorro Fredy Javier Gamarra Figueredo, de 22 años, sobre quien pesaba una orden de captura por violencia familiar.
Para el criminólogo Juan Martens, el aumento de inseguridad y violencia, donde la actuación de delincuentes es impredecible ante sus víctimas, es resultado de una falla familiar, social y del Estado.
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“Es el fracaso de la familia, de la sociedad y del Estado. El sistema escolar no pudo transmitir valores a estos niños o no los tuvo dentro del sistema escolar. Entonces, no tienen valores democráticos, tienen valores violentos. Es normal, entre comillas, que se produzcan este tipo de hechos porque están socializados a otros valores”, reflexionó.
🔷️ Aumentan los casos de delitos violentos
— Telefuturo (@Telefuturo) January 30, 2026
🔵 Criminólogo apunta a una falla social y estatal
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Los hechos de violencia también se congenian en “una rabia social, en donde nada importa”, según explicó.
“Si la policía roba, yo también voy a robar; si la policía mata, yo también voy a matar. No hay respeto a la vida, a la propiedad, a la integridad física porque no forman parte de su imaginario de convivencia”, continuó.
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Bajo esa misma óptica, Martens coincidió con el análisis del psiquiatra, antropólogo e investigador Agustín Barúa Caffarena, quien habla de una exclusión de personas de las periferias que hace que el único destino sea la delincuencia. A este problema se refirió como la “basurización social”.
“Es la gente que no importa, que no está incluida y que el Estado tampoco se preocupa por incluirnos. Esa es la raíz que tenemos que intervenir para que esto no se agrave más y que con esto que ya tenemos, paremos”, subrayó Martens.