03 sept 2026

Coyotes que parecen perros buscando Sudamérica, un resultado de deforestación

La deforestación a lo largo del Corredor Mesoamericano empujó a que especies de cánidos de Norteamérica como los coyotes ya vivan en el este de Panamá, tengan rasgos de perros y pretendan invadir el Sur del continente, una tarea en la que se han topado con un gran obstáculo: el imponente jaguar.

coyote- pixabay.jpg

Si la deforestación continúa en América Central, los zorros cangrejeros y los coyotes podrían estar entre los primeros mamíferos protagonistas de un llamado nuevo intercambio biótico americano.

Foto: Pixabay

El desarrollo urbano y agrícola y la deforestación están generando un nuevo pasaje de hábitats deforestados en el Corredor Biológico Mesoamericano, una región que integran Belice, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y algunos estados del sur de México.

Ese nuevo paisaje ha aupado a que especies como los coyotes (Canis latrans), nativos de las regiones que abarcan desde Canadá hasta México, y los zorros cangrejeros (Cerdocyon mil), comúnmente encontrados entre Colombia y el norte de Argentina, se hayan movido y ya se encuentren viviendo en Panamá, dijo el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI, por sus siglas en inglés).

“Existe información sobre coyotes en Panamá desde 1981, y han progresado en todo el istmo gracias a la expansión de la frontera ganadera y agrícola y la deforestación en algunas áreas del país”, comentó el investigador asociado del STRI Ricardo Moreno.

Roland Kays, investigador asociado del STRI y científico del Museo de Ciencias Naturales de Carolina del Norte (EEUU), señaló que a sabiendas de que “los coyotes se estaban moviendo hacia el sur y los zorros hacia el norte” se instalaron cámaras a través de bosques y tierras agrícolas, para intentar descubrir “qué tan lejos habían llegado o qué pasaría cuando se encontraran”.

Y una revelación “sorprendente” del estudio fue la apariencia de algunos coyotes capturados por las cámaras trampa, pues “muchos tenían colas inusualmente cortas, hocicos parecidos a perros y patrones de pelaje variables, lo que indica una posible hibridación reciente con perros”.

“Esto podría beneficiar a los coyotes si heredan genes de perros asociados con el consumo de frutas, ya que podrían explotar mejor la fruta tropical”, indicó el STRI.

La combinación del monitoreo de cámaras trampa con observaciones de la literatura y registros de animales atropellados también reveló que coyotes y zorros cangrejeros han colonizado el corredor dominado por la agricultura entre la Ciudad de Panamá y el lago Bayano.

Le puede interesar: Los ataques de coyotes preocupan en Chicago

Los científicos detectaron incluso a algunos coyotes en el borde occidental del Parque Nacional Darién de Panamá, la frontera selvática con Colombia y última barrera para estos cánidos antes de invadir América del Sur.

“Encontramos coyotes utilizando bosques tropicales fragmentados, pero no los bosques más grandes donde persisten los jaguares”, el mayor felino de América, “creemos que mantener al jaguar en Darién también lo hará hostil a los coyotes”, dijo Kays.

A pesar de originarse en lados opuestos del continente americano, los coyotes y los zorros desarrollaron rasgos comparables, puesto que ambos son nocturnos, tienen dietas similares y usan los mismos tipos de hábitats.

Los coyotes y los zorros “nunca se han observado juntos en las cámaras trampa”, pero los investigadores “sugieren que sus características comunes podrían conducir a la competencia en su rango recientemente compartido”.

Así, si la deforestación continúa en América Central los zorros cangrejeros y los coyotes podrían estar entre los primeros mamíferos protagonistas en un llamado nuevo intercambio biótico americano, con impactos ecológicos desconocidos en las presas o competidores nativos.

El llamado Gran Intercambio Biótico Americano se dio hace millones de años, cuando el puente terrestre de Panamá emergió del mar y mamíferos como perezosos gigantes y felinos con dientes de sable se dispersaron entre América del Norte y del Sur a través del nuevo corredor que unió los continentes.

Para abordar el nuevo desafío que plantea el nuevo intercambio biótico, los científicos del STRI “enfatizan la necesidad urgente de priorizar la investigación de conservación que continúa explorando los efectos de estas especies invasoras (coyotes y zorros cangrejeros) en relación con la fragmentación, la reforestación y la persistencia de los depredadores de ápices nativos, como los jaguares, en la región”.

Más contenido de esta sección
Dos orangutanes, una madre y su pequeño, fueron rescatados del humo de los incendios que arrasan la isla de Borneo, en Indonesia, anunciaron este jueves las autoridades locales.
Un jugador argentino de fútbol rindió un homenaje a la mascota del club tras anotar un gol. El gato tenía una particular característica que lo hacía especial.
Barlo, el gato que se volvió viral al ser uno más de los tripulantes del Cañonero Paraguay, es una de las figuras que atraen las miradas de los pobladores de Itapúa.
En las últimas décadas, los cazadores furtivos han capturado y vendido ilegalmente cientos de miles de loros silvestres de las selvas mexicanas y, pese a las leyes internacionales de protección de la vida silvestre, este comercio ilegal sigue siendo su mayor amenaza, más que la deforestación y la expansión agrícola.
Dogue, la versión dedicada a los perros y las mascotas de celebridades de la reconocida revista Vogue, dedicó días pasados su tapa a Sansa, la sencilla y encantadora compañera de cuatro patas de Bad Bunny. Posó en fotografías de una cena especial junto al artista puertorriqueño.
Un tierno registro obtenido mediante cámaras trampa mostró a Apepú, una hembra de yaguareté identificada por primera vez en 2016, junto a uno de los cachorros de su segunda camada en el Parque Nacional Iguazú, en Argentina.