El Banco Central del Paraguay (BCP) destinó G. 330.084 millones a medidas de control monetario y contención de la inflación entre enero y abril de 2026, reflejando el elevado costo que aún implica la administración de liquidez en el sistema financiero.
Si bien el nivel de gastos continúa siendo significativo, el monto representa una leve reducción frente al mismo periodo de 2025, cuando el costo acumulado alcanzó G. 340.596 millones. De esta manera, la disminución interanual ronda el 3%.
De acuerdo con el informe del BCP, el principal componente del gasto volvió a ser la remuneración por Instrumentos de Regulación Monetaria (IRM); es decir, los intereses que paga la banca matriz por los instrumentos utilizados para absorber excedentes de dinero del mercado y mantener controladas las presiones inflacionarias.
Entre enero y abril de este año, este concepto sumó G. 187.675 millones, equivalente a cerca del 57% del total de gastos monetarios.
En segundo lugar se ubicó la remuneración de encaje legal en moneda nacional (lo que el BCP paga a los bancos por el dinero que deben mantener inmovilizado), que acumuló G. 82.041 millones. Por su parte, la remuneración de encaje legal en moneda extranjera alcanzó G. 53.370 millones.
Los demás componentes tuvieron una incidencia mucho menor. La producción de instrumentos de política monetaria representó G. 6.998 millones, mientras que no se registraron otros gastos financieros en el periodo analizado.
Al observar el comportamiento mensual, abril registró uno de los niveles más elevados del año, con gastos totales por G. 86.178 millones, impulsados principalmente por pagos vinculados a IRM y encajes legales.
En comparación, durante el primer cuatrimestre de 2025, el BCP había destinado G. 200.654 millones a remuneración por IRM, G. 61.272 millones a encajes en moneda nacional y G. 56.301 millones a encajes en moneda extranjera.
Los datos muestran que, aunque el costo asociado a IRM se redujo frente al año pasado, aumentó el gasto por encajes legales en moneda nacional, en línea con la persistencia de elevados niveles de liquidez en el sistema financiero.
Estos gastos reflejan el costo cuasifiscal que enfrenta el BCP para sostener la estabilidad monetaria, mediante herramientas destinadas a absorber liquidez, administrar tasas de interés y mantener la inflación dentro del rango meta.