El capitán Alex Entenman, del Cuerpo de Bomberos en el Condado Kern, indicó hoy que un incendio quemó más de 800 hectáreas en el área de Piute, al este de Bakersfield y 165 kilómetros al norte de Los Ángeles.
Más de 450 bomberos del Condado Kern, el Servicio Forestal de EE.UU., y otras agencias estatales y federales seguían combatiendo el fuego esta mañana. EFE | Ampliar imagen
Las autoridades ordenaron la evacuación de unas 50 residencias en las áreas de French Meadow y Brown’s Meadow donde la mayoría de las estructuras son casas de veraneo, dijo Entenman.
Más de 450 bomberos del Condado Kern, el Servicio Forestal de EE.UU., y otras agencias estatales y federales seguían combatiendo el fuego esta mañana en esa zona.
Con el amanecer se reanudaron las labores de cientos de bomberos y voluntarios que han contenido cerca del 3 por ciento de un incendio forestal que ha arrasado más de 100 kilómetros cuadrados y destruido unas 20 casas en la región Big Sur del Bosque Nacional Los Padres, unos 110 kilómetros al noroeste de Los Ángeles.
Big Sur es una región escasamente poblada donde el fuego obligó ayer al cierre del tránsito en un tramo de 20 kilómetros de la Autopista 1 entre Lucia y Big Sur.
El presidente estadounidense, George W. Bush, declaró el sábado pasado una emergencia para California lo cual permite que las agencias federales se sumen a los esfuerzos por contener y apagar los incendios.
Esa ayuda incluye helicópteros de la Infantería de Marina que trasladan grandes bolsones llenos de agua, la movilización de bomberos federales y la información obtenida sobre los incendios desde los satélites de la agencia espacial NASA.
La mayoría de los incendios fueron producidos por tormentas eléctricas y rayos que encontraron la vegetación reseca tras semanas de escasas lluvias, según el Servicio Forestal.
En Arizona las autoridades evacuaron ayer a los habitantes de una comunidad en las montañas al norte de Phoenix cuando un incendio que había arrasado 200 hectáreas se aproximó a la localidad de Crown King.
Por su parte las autoridades de Guffey, Colorado, permitieron el retorno a sus hogares del centenar de residentes evacuados durante el fin de semana cuando se acercó un incendio, iniciado por rayos, que había quemado 450 hectáreas de bosques y pastizales.