La polémica jubilación vip parlamentaria se considera un esquema de privilegio y desigualdad por el economista paraguayo Luis Rojas, quien señaló que prácticamente es un régimen único en la región.
“Con relación a la jubilación de los parlamentarios, conocida también como jubilación vip o exclusiva, es un sistema único prácticamente en América Latina. Es un sistema de privilegio, de jubilación privilegiada que no tiene, digamos, comparación o parangón con otros países”, manifestó a ÚH.
comparación. Rojas subrayó que si uno observa en la región a Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, Perú y otros países, no existe una jubilación especial para los parlamentarios, propia individual de esa institución, sino que se acoplan al régimen de jubilaciones general de los trabajadores del país.
“No es una jubilación particular, sino que entran al sistema general. En nuestro caso sería, para el sector público, la Caja Fiscal. El aporte, los años de aporte, los porcentajes y bueno, la edad mínima y la jubilación, debería ser igual que el resto del personal del del Estado”, sostuvo.
Para el economista, el actual régimen de los parlamentarios paraguayos “es un privilegio realmente que expresa la desigualdad existente en el Paraguay”.
Agregó que la desigualdad es impulsada, en este caso, por quienes acceden a cargos de poder, como lo son los senadores y diputados, quienes en lugar de legislar a favor de la equidad y del desarrollo social, legislan con este tipo de iniciativas que generan desigualdad, trato inequitativo, para los trabajadores, auto otorgándose privilegios que ahondan las desigualdades ya existentes.
Mensaje. Para Rojas, estos actos envían mensajes simbólicos muy fuertes de privilegios, de una sociedad de privilegiados, de servidores que se sirven de los recursos estatales para sus propios privilegios.
“En última instancia, refleja una clase política divorciada de las necesidades sociales del pueblo mayoritario, que legisla, que gobierna de espaldas a la población, más preocupada de sus beneficios personales, sectoriales o partidarios en muchos casos. Esa es la clase política, digamos, que generó este sistema de jubilación vip que lo sostiene y que se beneficia de él. Hay muchos jubilados ya privilegiados con solamente 10 años de aporte y con montos que superan, el doble, triple o cuádruple de lo que recibe cualquier otro jubilado”, reclamó.
Consideró que dicho régimen debería eliminarse o equipararse al resto de los funcionarios públicos, pasar a ser aportantes a la Caja Fiscal como cualquier otro trabajador del Estado y adecuarse a esos plazos, edades, porcentajes y aportes como los demás trabajadores.
“Deberían ser parte de los ajuste, o sea, de cualquier reforma que se haga, porque no aporta absolutamente nada ese tipo de privilegios, todo lo contrario, son señales claramente negativas que deterioran la democracia, deterioran la credibilidad en el Estado, deterioran la credibilidad en el Congreso, en la clase política, en los políticos y desarticulan un proyecto de desarrollo más equitativo”, indicó Rojas.