12 feb. 2026

Conozca los riesgos que genera el vicio del pago mínimo de la tarjeta

Acceder a una tarjeta de crédito cada día es más fácil. Lo dificultoso radica en no caer en una espiral de deudas pagando solo el monto mínimo. Cancelar el consumo mensual a fin de mes facilita el control.

La tarjeta de crédito es un medio de pago que, utilizado de manera inteligente, puede ser muy útil. Para esto se debe conocer con propiedad la herramienta que uno dispone. No obstante, algunas personas

ignoran su adecuado uso, tanto a la hora de realizar transacciones como en el momento de realizar el pago.

En total, hoy día están vigentes 2.597.938 tarjetas, de las cuales 1.254.252 son de crédito, equivalentes al 48% del total, según las estadísticas de la Cámara de Medios de Pago. Se estima cerrar el 2013 con un volumen de compras con tarjetas de crédito de G. 6,91 billones (USD 1.535 millones), con una expansión de 15% con relación al 2012.

Estos datos reflejan la gran expansión que tiene el uso de los plásticos en el país, que incluso tiende a incrementarse cada vez más, considerando que el acceso al sistema financiero por parte de la población
es aún bajo (poco más del 30%). Pero, para más de uno las cosas se complican a la hora de abonar las deudas de las compras con tarjeta. Por ejemplo, en el extracto de la tarjeta resalta un monto de dinero denominado pago mínimo, que es uno de los conceptos fundamentales que todo tarjetahabiente debe
comprender con claridad, para evitar caer en un vicio poco saludable.

El pago mínimo es conocido como el menor monto que debe pagarse mensualmente a una entidad financiera por la deuda adquirida a través de una tarjeta. Puede parecer razonable, pero en realidad
es engañoso. Ocurre que uno puede pensar que está reduciendo su deuda cuando en realidad solamente paga intereses. Es recomendable, siempre, tratar de pagar más del mínimo, por un lado, para no pagar intereses innecesarios; y, por el otro, porque si solo se paga el mínimo, pronto llegaremos
al límite de la línea y ya no se accederá a los servicios de seguir utilizando la tarjeta, aunque sí se seguirá teniendo la cuenta a pagar.

“No conviene mantenerse con el pago mínimo, porque si no paga lo preestablecido, tendrá más capital que estará generando intereses. Y acordemos que los intereses por compras de tarjeta de crédito son
altas”, comentó el asesor financiero Stanley Canova. Justamente, la tarjeta de crédito es uno de los productos más caros del sistema financiero.

El vicio del pago mínimo ocasionará, antes que nada, que la línea de crédito rápidamente llegue a su límite y que exista un efecto “bola de n i e ve " de intereses, agregó. “Y por dar un ejemplo, por lo que
le costaba 100, al final pagará 170 al fin de unos meses”, señaló.

“Use las promociones con altos descuentos, pero trate de cancelar la deuda cuando cierre el ciclo mensual de la tarjeta. Consuma con la tarjeta, pero pague lo consumido en su totalidad, si puede, para así no generar intereses, que terminen encareciendo el bien/servicio que se ha adquirido meses
atrás”, explicó Canova.

Al adquirir una tarjeta de crédito, el cliente debe informarse de sus principales características, tales como intereses, el cupo, la fecha de corte, el saldo, la cuota de manejo y los beneficios adicionales que estas ofrecen. Los instrumentos financieros son útiles y resultan beneficiosos solamente para aquellos que están informados y tienen pleno control sobre sus finanzas.