El ex ministro de la SEN Joaquín Roa fue condenado por cohecho pasivo agravado, lesión de confianza, administración en provecho propio y lavado de dinero. Por estos hechos se le condenó a ocho años de prisión y se ordenó el comiso de un yate, además se ratificaron los embargos y la inhabilitación de Roa para ejercer cargos públicos.
Por su parte, el empresario Alberto Koube Ayala recibió una pena de seis años de cárcel.
El Tribunal de Sentencia Especializado en Delitos Económicos, presidido por Elsa García e integrado por las magistradas Sonia Sánchez y Ana Rodríguez, condenó a ambas personas.
La presidenta del Tribunal de Sentencia indicó que en cuanto a la conducta de Alberto Koube, por soborno agravado, respecto a un yate ofrecido a Joaquín Roa.
“En este juicio se probó que Alberto Koube en su carácter de representante legal del Grupo Tapyracuai, ofreció y garantizó a Joaquín Roa, mientras este ejercía el cargo de ministro de la Secretaría de Emergencia Nacional, un yate de la marca Simut AZ 42, a cambio de servicios ya realizados y actos de servicios que debía realizar, que corresponden a licitaciones adjudicadas a la empresa Tapyracuai, distribuidora San Blas”, detalló.
Continuó señalando en lectura que Joaquín Roa, “aprobó, decidió, suscribió” resoluciones administrativas que permitieron el desembolso de fondos públicos a cambio de la adjudicación de las contrataciones dentro de la SEN en favor de Alberto Koube, “esto constituye violación o lesión de deberes porque Roa perdió de vista su deber de gestionar correctamente el dinero público.
Algunos mensajes entre ambas personas, que para el tribunal refuerzan la sentencia son: “Te quiero enviar sobre”, “Tengo las cosas para entregarte, ¿cómo hacemos?”, “Te envío algunas cosas, así no te olvidás de tu amigo”.
“Los mensajes intercambiados prueban que Koube planificó y coordinó la entrega del beneficio con la intención de obtener el resultado”, refirió.
La magistrada refirió que un total de 10 adjudicaciones fueron las gestionadas y adjudicadas a Alberto Koube, mediante las empresas relacionadas con él.
Joaquín Roa se encuentra actualmente con prisión domiciliaria y seguirá en ese carácter hasta que su condena quede firme, mientras que Alberto Koube continuará recluido en la Penitenciaría Nacional de Tacumbú.