En una entrevista con Última Hora, el profesional explicó que las calificadoras miden la capacidad de pago de una entidad, sea esta pública o privada, con el objetivo de “transparentar información a los inversores y a todo el mercado”.
Indicó que las empresas o entidades que participan de un mercado bursátil, deben someterse a la calificación de riesgo y actualizar sus estados financieros trimestrales.
Significado. Garicoche subrayó que la disminución de la calificación refleja la visión de la calificadora con respecto a la situación financiera de la Municipalidad. “Una categoría A, doble A o triple A, es lo que denominamos grado de inversión; incluso en esos grados está la categoría hasta triple B. Esto significa que esta entidad tiene una capacidad de pago bastante predecible”, aunque no segura, explicó el economista.
Aseguró que las entidades financieras en el Paraguay, en su mayoría, tienen actualmente la calificación A o AA, lo cual se traduce en una señal positiva dirigida a los inversores. “La señal que se les está dando es la siguiente: ‘Si ustedes adquirieron bonos de los bancos de Paraguay, estos tienen la suficiente liquidez y solvencia como para cumplir con sus obligaciones financieras”, explicó.
“Cuando están ya en una categoría B, básicamente lo que se está diciendo es: ‘Creemos que pueden cumplir, pero hay ciertas cuestiones que generan cierta especulación en esa capacidad de pago’, especialmente en el mediano plazo”, añadió.
Remarcó que en el caso que corresponde a Asunción, la calificación lleva el símbolo positivo atendiendo a que existe la perspectiva de que la Comuna se recupere y tenga una mayor capacidad pago. “El símbolo + significa que si se recuperase, podría tener de vuelta una perspectiva un poquito mejor de lo que ya tenía, pero de lo que tenía ya era un grado especulativo”, refirió.
La calificación apunta así a que Solventa & Riskmétrica encuentra la posibilidad de que en algún momento Asunción se ponga al día. “Eso da una señal de que así puede ser, aunque no necesariamente se tenga que dar, ya que probablemente estemos hablando en un par de meses de otra baja de la calificación”, adviritó Garicoche.
Sostuvo, sin embargo, que con la calificación se comunica que hay expectativas de que la Municipalidad pueda revertir esta situación contando con las recaudaciones.
“Eso le debería dar cierto soporte para cumplir con estas obligaciones. Seguramente Asunción tiene muchas obligaciones, pero con esas obligaciones en particular se espera que cumplan. Eso es un poco lo que está diciendo la calificación. (...) Podría volver a tener una capacidad de pago en el mediano plazo y a elevar su calificación”, apuntó.
Subrayó, por otro lado, que el apellido de “sensible” de la calificación es “una advertencia a todos los inversores y a todos los participantes del mercado”, puesto que indica que “hay cuestiones pendientes que pueden afectar a la calificación“ actual.
Intermedio. La Municipalidad había comunicado a la Bolsa de Valores de Asunción y a la Superintendencia de Valores del BCP que se atrasaría en el pago de intereses de bonos. Ante esta situación, la firma Valores Casa de Bolsa SA, representante de tenedores de los bonos G8, convocó a una asamblea en la que se trataría el incumplimiento.
Tras dicha reunión, la calificadora de riesgos informó que se dispuso un cuarto intermedio de 30 días “mientras se inician las conversaciones formales con las autoridades a cargo de la intervención” de la Municipalidad.
Garicoche aseguró que si se llegó a un cuarto intermedio, “significa que no todas las partes estuvieron de acuerdo en los términos en que se han conversado”.
“Mientras no se resuelva ese cuarto intermedio, por supuesto que genera incertidumbre porque hoy la cuestión es que Asunción no cumplió con sus obligaciones”, observó el economista.