A solo días del inicio de las clases en escuelas y colegios de Asunción, la Municipalidad, bajo la administración del intendente Luis Bello, sigue sin informar sobre el inicio de las obras de infraestructura prometidas con los recursos remanentes del Fonacide que pasaron al Fonaes en atención a la ley de Hambre Cero.
Pese a estar disponibles unos G. 12.162 millones, el dinero sigue “dormido” y sin utilizarse para las mejoras tangibles para las instituciones educativas de la capital.
Esta falta de ejecución ocurre a pesar de que el director de Fonacide, Emmanuel Lara, aseguró a Última Hora, en diciembre pasado, que los trabajos comenzarían antes de que finalizara el 2025 o al menos antes de que los alumnos volvieran a las aulas.
Hoy, con el calendario escolar encima, el Municipio no ha reportado el inicio de una sola palada inicial en las seis instituciones que debían ser beneficiadas prioritariamente con las dos adjudicaciones que fueron aprobadas a ciegas en noviembre de 2025.
La Dirección Nacional de Contrataciones Públicas no registra un solo pago a las empresas adjudicadas, en este caso MB Emprendimientos SA y la firma de Alberto Sosa Lezcano.
La situación es lamentable, aunque esperable, para las comunidades educativas enteras que esperaban las reparaciones. Las escuelas Juan León Mallorquín y Mauricio José Troche, junto con los colegios Ysaty, Fernando de la Mora, San Pedro y Manuel Ortiz Guerrero, figuran en la lista de promesas hasta el momento incumplidas por la administración municipal.
Tras varios recorridos realizados por ÚH dentro de las instituciones mencionadas, se pudo comprobar que los alumnos deben lidiar con baños en mal estado, parques deteriorados, mobiliarios rotos, falta de luz, goteras, falta de aulas, climatización, problemas con palomas y termitas y una serie de situaciones más que afectan la calidad de la educación de los niños y adolescentes.
Irregular. Desde este diario buscamos comunicarnos con el director municipal de Fonacide, Emmanuel Lara, pero este no atendió a los mensajes ni a las llamadas en su número con terminación 572.
Las adjudicaciones para las obras, que suman en total G. 2.869 millones, fueron denunciadas por concejales de la Junta Municipal debido a la manera apresurada con la que se aprobaron. No hubo un estudio previo de la solvencia de las empresas, elemento que considerado relevante, atendiendo al caso de las obras fallidas de la Plaza Naciones Unidas, del barrio Mburicaó.
Durante la aprobación de las adjudicaciones, el 26 de noviembre de 2025, el edil Jesús Lara, hermano de Emmanuel Lara y que busca volver a candidatarse como concejal, justificó el apresuramiento indicando lo siguiente: “Si no acompañamos esto (la ejecución de las obras), sería ya al inicio del año que viene; entonces, en ese sentido es la premura del tiempo”.
Diana Cabrera, jefa de la Unidad Operativa de Contrataciones de la Intendencia, justificó la premura de aprobar “sobre la hora” al indicar que existe una “sobrecarga laboral” en la DNCP.