La figura de la madre ocupa un lugar profundo en el cancionero paraguayo. Desde las polcas tradicionales hasta composiciones contemporáneas, numerosos autores encontraron inspiración en el amor, la nostalgia, la gratitud y también en la ausencia de quien da vida.
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Canciones como Che Sy Mi Porã —o Che Sy Mi Porã— de Mauricio Cardozo Ocampo forman parte de ese vasto repertorio nacional que permanece vigente en el imaginario afectivo de varias generaciones.
Cada 15 de mayo, estas obras vuelven a sonar en serenatas, festivales, actos y reuniones familiares, reafirmando el vínculo entre música y recuerdo.
Otras composiciones igualmente recordadas son Madrecita buena, de Quemil Yambay; Che Sy Porãitepe, de Miguel Augusto Carlés; la polca Che Sy Mi María Rosario, de Pedro Ramón Gamarra; el célebre himno Para ti mamá, de Julio César del Paraguay; y Mamá querida, una colaboración lírica de Julio C. Riquelme y Carlos Gómez con música del maestro Florentín Giménez.
El repertorio dedicado a las madres atraviesa distintas generaciones y estilos dentro de la música popular paraguaya.
A ellas se suman obras como Madre, de Lizza Bogado; Una canción para mi madre, de Prudencio Giménez; Che Symi Marangatúpe, de Carlos Miguel Jiménez.
Muchas de estas canciones nacieron desde experiencias íntimas atravesadas por el sacrificio, la admiración o la pérdida.
Otras se transformaron con el tiempo en parte del repertorio sentimental paraguayo, transmitiéndose entre generaciones como una forma de expresar afecto desde la música popular.
Canciones más recientes, como Mamama, de Néstor Ló, también lograron amplia difusión tras su interpretación en el programa Tereré Jere.
La obra nació como un homenaje personal del artista hacia su abuela materna y consiguió conectar emocionalmente con públicos de distintas edades.
Labor documental de Mario Rubén Álvarez
Gran parte de estas historias fueron documentadas por el periodista e investigador musical Mario Rubén Álvarez en sus trabajos sobre la música popular paraguaya, especialmente en la colección Las voces de la memoria, considerada una referencia fundamental para comprender el contexto humano y cultural detrás de muchas composiciones paraguayas.
El mismo poeta escribió una polca canción dedicada a su madre titulada Che Sy Rovetãme, con música de Ángel Benítez e interpretada por Merry Makers.
“El cancionero popular paraguayo, el expresado a través de polcas, de guaranías, de versos, de letras, de poesías que fueron musicalizadas, abarca varios temas. Sin lugar a dudas, el principal de ese cancionero es el amor: a la novia, a la madre, a la patria, a la naturaleza, al valle y a otros aspectos que atañen a los afectos”, reflexiona el periodista, poeta y autor Mario Rubén Álvarez.
La mujer, musa para las canciones
Al destacar el lugar central que ocupa la figura materna en la música paraguaya, señala que “la madre ocupa en este temario un lugar principal, la madre terrenal, aunque tampoco se olvida a la madre celestial”.
Según explica, en las canciones paraguayas la madre aparece ligada “al extremo amor”, muchas veces atravesada por la nostalgia. “Desde lejos se suele recordar la patria, pero también a la madre, casi juntas van, la patria y la madre”, expresa.
Asimismo, subraya que el repertorio popular la retrata como “sacrificada, abnegada, entregada con espíritu noble y con una generosidad extrema”, capaz de “hacer cualquier cosa con tal de que su hijo o hija salga a flote, sobre todo en momentos difíciles”.
Álvarez recuerda además que incluso en contextos duros, como la guerra, la figura materna permanece presente en las composiciones paraguayas. “Emiliano R. Fernández desde la guerra recuerda a su amada, pero también a su madre”, comenta.
Mirada a obras emblemáticas
Entre las obras emblemáticas destacadas a las madres menciona Che Sy Mi Porã, de Mauricio Cardozo Ocampo, “probablemente la más antigua canción dedicada a la madre”, grabada en los años 30 en Buenos Aires.
También destaca Para ti, mamá, de Julio César del Paraguay, cuya historia califica como “muy triste, pero con un epílogo feliz”, al recordar la disputa judicial que permitió restituirle la autoría de la obra.
“Como no tenía dinero para comprarle un regalo a su mamá, sí tenía inspiración y talento, y le compuso la canción”, relata Álvarez.
El investigador cita igualmente otras composiciones como Madre idolatrada, Che Sy Poraitepe y Che Sy Mi María Rosario. Entre ellas también menciona una obra propia, Che Sy Rovetãme, escrita para su madre, María del Rosario.
La canción que escribió a su madre
“Era como una serenata para llegar hasta su ventana con unos músicos y decirle cuánto la extrañaba, cuánto le amaba”, comparte. “Al estar cerca de ella, con su sonrisa, con sus palabras, con su serenidad, todas aquellas cosas que me llenaban de nostalgia se curaban por un instante, con su presencia, con su mirada y con su cariño de madre siempre presente”.
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Más allá de los estilos musicales o de las épocas en que fueron creadas, las obras dedicadas a las madres comparten la intención de convertir experiencias íntimas en parte del patrimonio emocional paraguayo a través de la música.
Muchas nacen de la gratitud hacia las renuncias y demostraciones de amor materno; otras, de la ausencia, la distancia o el recuerdo.
En todos los casos, terminan integrándose a una tradición musical y afectiva que acompaña celebraciones familiares, serenatas y evocaciones personales en distintas generaciones.
Canción para las madres de Las Paraguayas
En el marco de la fecha conmemorativa, el grupo Las Paraguayas presentó Una canción para mi madre, en colaboración con Punto Clave.
La obra, con letra y música de Prudencio Giménez, se estrenó en plataformas digitales el pasado 6 de mayo (YouTube). Para la filmación del videoclip, estuvieron acompañadas por las propias madres de los artistas, quienes participaron de la grabación realizada en un teatro donde interpretaron la canción.
Maziela Gaona, primera voz de la agrupación, compartió que este nuevo material nace precisamente del vínculo profundo que mantienen con sus madres, a quienes consideran sus mayores sostenes.
“Este lanzamiento es algo muy significativo para nosotras. Nuestras mejores y mayores fans son nuestras mamás.
Son las que están ahí siempre cuidando los detalles de nosotras, siendo nuestras mayores fanáticas, las que más le ponen corazones a nuestras publicaciones y las que siempre están pendientes de lo que hacemos”, expresó.
La cantante también destacó el acompañamiento que las madres realizan detrás de cada escenario, viaje o presentación.
“Cuando viajamos, nos dan sus bendiciones, su amor, y decidimos que ellas sean las protagonistas de este videoclip”, señaló.
Gaona reflexionó además sobre la dimensión emocional de la vida artística:
“Ellas son las que apechugan toda nuestra personalidad, porque a veces yo siempre digo que los artistas somos como clowns que tenemos que mostrar la mejor sonrisa y nadie sabe cómo estamos por dentro”.
Finalmente, resumió el sentido del homenaje afirmando que “ellas son las merecedoras del mejor y más gran homenaje del mundo porque son únicas”.
Otro lanzamiento
Regalo de Dios se titula otra propuesta contemporánea cargada de sensibilidad e inspirada en las madres.
La interpreta Carmelo Larre y está compuesta por César Alberto, que rinde homenaje al amor incondicional de las madres a través de una historia real de lucha y superación.
Con producción y arreglos de Sergio Fabián González, esta canción paraguaya busca emocionar y transmitir esperanza, convirtiéndose en una caricia al alma y un reconocimiento al sacrificio silencioso de las madres.