La composición, escrita en tres movimientos, está dedicada al maestro José Luis Miranda, una de las figuras pedagógicas más influyentes de la música académica en Paraguay.
La grabación fue realizada por el violinista Alejandro Drago, quien estudió la obra directamente con el compositor, junto a la Orquesta Filarmónica del Estado de Chihuahua (OFECH), en México, bajo la dirección del maestro cubano Iván del Prado. El proyecto integra un álbum que reúne conciertos para violín de compositores latinoamericanos de estética contemporánea, con Paraguay representado por la obra de Luzko.
El concierto fue compuesto a lo largo de varios años. Su primer movimiento responde a un estilo académico y fue desarrollado durante el doctorado en composición musical del autor en la Universidad Católica de Washington DC, bajo la tutoría de Helmut Braunlich, con influencias de la escuela polaca adquiridas en sus estudios en Varsovia con Marian Borkowski. Posteriormente, Luzko completó la obra con un segundo movimiento de carácter lírico y un tercero de lenguaje más personal, con fuerte énfasis técnico.