El sector de los combustibles en Paraguay atraviesa una semana compleja en la que podría definirse si los valores de los productos se incrementan a nivel general. Tras varios días de análisis por parte de la Asociación de Propietarios y Operadores de Estaciones de Servicios y Afines (Apesa), los emblemas privados más pequeños del país oficializaron un reajuste que oscila entre G. 350 y G. 700 por litro en los diferentes tipos de naftas y gasoil.
A diferencia del sector privado, la estatal Petróleos Paraguayos (Petropar) decidió, por ahora, mantener sus precios vigentes. Según informaron sus autoridades, la institución cuenta con stock suficiente para postergar el impacto, aunque admiten un monitoreo diario de la situación global para decidir si el beneficio de los precios actuales se podrá sostener durante el resto del mes.
Por su parte, los demás emblemas privados, que concentran la mayor cantidad de estaciones de servicio, siguen de cerca la situación y están pendientes de los análisis realizados por la petrolera estatal. En el mismo sentido, el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, dijo a ÚH que se mantienen constantes conversaciones con empresarios del sector con el fin de evaluar las decisiones y evitar un duro golpe al bolsillo de los usuarios.
Este posible aumento generalizado causa preocupación en diversos sectores productivos, ya que el encarecimiento del combustible suele trasladarse rápidamente a los precios de la canasta básica y el flete.
Al importar el 100% de lo que consume, Paraguay es altamente vulnerable a fluctuaciones internacionales.