En 2025, los precios del petróleo registraron una caída significativa impulsada por un superávit global en la oferta, influido por aumentos en la producción de OPEP+, Estados Unidos y otros países, según informó la consultora StoneX. Para 2026, se anticipa un mantenimiento de precios bajos en torno a los 59,8 dólares por barril de Brent, con incertidumbres sobre la estrategia de OPEP+ y riesgos geopolíticos.
Los precios del petróleo experimentaron una notable volatilidad en 2025, con una tendencia general a la baja debido a un creciente superávit en el balance global, según datos analizados por la consultora StoneX. Factores macroeconómicos, como la nueva política arancelaria de Estados Unidos que afectó las expectativas de demanda, contribuyeron a la presión bajista, mientras que tensiones geopolíticas en Oriente Medio y Europa del Este elevaron temporalmente las primas de riesgo en la oferta.
A lo largo del año, el superávit se amplió por un aumento en la producción que superó el crecimiento de la demanda. La OPEP ajustó su estrategia a partir de abril, incrementando su oferta en 2,4 millones de barriles por día (mbpd), pasando de 40,7 mbpd a 43,1 mbpd. Este cambio buscaba mayor cuota de mercado, con Arabia Saudita (+1,07 mbpd) y Emiratos Árabes Unidos (+0,43 mbpd) liderando el avance, enfocados en Asia, particularmente China e India. Algunos miembros, como Irán, Irak y México, redujeron su producción, pero el grupo en general amplió su presencia en un contexto de precios menos favorables.
Otros productores no OPEP también contribuyeron al excedente. Brasil y Canadá registraron incrementos de 0,37 mbpd y 0,26 mbpd, respectivamente. En Brasil, la activación de nuevos pozos y plataformas FPSO en las cuencas de Santos y Campos impulsó el crecimiento. En Canadá, la optimización de extracciones en arenas bituminosas y nuevos oleoductos hacia Estados Unidos facilitaron el aumento. Países como China, Guyana y Argentina también elevaron su oferta, agravando el desequilibrio global.
Según el informe, en Estados Unidos, la producción alcanzó 13,6 mbpd, un 2,8% más que en 2024, impulsada por el esquisto en regiones como Permian (5,7 mbpd) y Eagle Ford (1,03 mbpd), además de un 6,1% de crecimiento en el Golfo de México (1,9 mbpd).
Mayor demanda de China e India
En el lado de la demanda, Asia lideró el crecimiento, con China importando 11,4 mbpd (+3,2%) y procesando 14,7 mbpd en refinerías (+4%). El aumento se debió a mayor capacidad de refinación y un enfoque en exportaciones de combustibles, aunque el principal impulsor fue la acumulación de reservas, con inversiones en almacenamiento desde febrero. India también contribuyó al avance regional, mientras que Europa Occidental vio un leve descenso. Según el Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE), la oferta global creció un 2,9% a 106,1 mbpd, superando el 1,1% de aumento en la demanda (103,9 mbpd).