Aunque mantienen diferencias sobre el camino que debe seguir el Instituto de Previsión Social (IPS), los ex presidentes de la previsional Hugo Royg y Benigno López coinciden en un aspecto considerado clave para garantizar la sostenibilidad del Fondo Común de Jubilaciones: profesionalizar la gestión de las inversiones y blindar las decisiones financieras de las presiones políticas.
Las coincidencias surgen en un contexto en el que el manejo de las inversiones del IPS volvió a estar en el centro del debate público tras las discusiones sobre los límites regulatorios de concentración de la cartera y la necesidad de fortalecer la gobernanza de la institución.
Royg sostuvo que el debate sobre las inversiones suele centrarse en la rentabilidad, cuando el problema principal es la calidad institucional.
“Frecuentemente la discusión sobre inversiones se centra en la rentabilidad; pero nos desviamos del verdadero desafío que es la gobernanza. Los mejores resultados financieros son consecuencia de buenas instituciones. El objetivo no debe ser asumir más riesgos, sino administrar mejor los riesgos a través de una buena gobernanza y blindaje institucional”, afirmó.
El ex titular de la entidad señaló que “el IPS arrastra décadas de debilidad institucional caracterizadas por procesos fragmentados, alta rotación de autoridades, discrecionalidad en las inversiones, gobernanza politizada y ausencia de métricas objetivas de desempeño”.
En ese contexto, afirmó que “el IPS necesita profesionalizar su Consejo de Administración, separar las decisiones políticas (ya sean políticas partidarias y políticas de actores económicos) de las financieras, consolidar comités independientes de inversiones y riesgos, aprobar una política formal de inversiones, utilizar metodologías modernas de administración de portafolios, implementar auditorías externas e indicadores públicos de desempeño”.
En la misma línea, Benigno López consideró que la previsional debe actualizar su modelo de administración.
“Yo creo que debemos salir de la gobernanza del siglo pasado a una moderna. El Consejo debe estar conformado por personas altamente competentes y calificadas expertas en las áreas propias de IPS, al estilo de modelos que han funcionado, BCP, BNF, AFD”, expresó.
En cuanto a la política de inversiones, Royg sostuvo que “el objetivo de un fondo previsional no es maximizar la rentabilidad, sino preservar el valor del patrimonio de los aportantes mediante una combinación adecuada entre seguridad, liquidez y rentabilidad”.
Agregó que “el desafío es construir un portafolio realmente diversificado” y planteó que, a medida que se profundice el mercado de capitales paraguayo, “se debe ir ampliando gradualmente el universo de activos elegibles”.
Por su parte, Benigno López también priorizó la seguridad de los recursos previsionales por encima de la búsqueda de mayores retornos. “El rendimiento es una cuestión de mercado y de proyectos… inversiones lucrativas son por definición más riesgosas y al riesgo hay que alejarlo del Fondo de Jubilación. En dicho fondo está el ahorro del paraguayo a largo plazo y debería poder invertir a largo plazo con retornos adecuados. Esos proyectos generalmente son proyectos de infraestructura, hacia ahí habría que apuntar”, indicó.
Separar fondo de salud del fondo de jubilaciones. Donde ambos ex presidentes mantienen posiciones diferentes es respecto a la separación entre el Fondo de Jubilaciones y el Fondo de Salud. Royg afirmó que “la separación entre el Fondo de Jubilaciones y el Fondo de Salud ya no debería discutirse como una alternativa, sino como una necesidad urgente”, argumentando que ambos fondos tienen horizontes y necesidades distintas.
“El sistema de salud necesita liquidez permanentemente para financiar prestaciones diarias; en cambio, el fondo jubilatorio administra recursos cuyo horizonte de inversión es de décadas, de largo plazo. No se trata de dividir el IPS, sino de administrar correctamente dos patrimonios distintos que tienen flujos y necesidades diferentes y así evitar que uno le financie al otro directa o indirectamente. La separación es perfectamente viable porque ambos fondos ya se encuentran separados contablemente”, indicó Royg.
En cambio, Benigno López sostuvo que “la solución no va por ahí”. Añadió que “como país chico que somos no debiéramos crear más carga tributaria al ciudadano, sino ser más eficientes con lo que tenemos. México, Uruguay, Colombia, Perú han probado ser exitosos bajo un mismo paraguas”.
Pese a esa diferencia, ambos coinciden en que el sistema previsional necesita reformas para asegurar el pago de las jubilaciones en las próximas décadas. Royg recordó que el estudio actuarial advierte que “a partir de 2046 comenzará la descapitalización del Fondo de Reservas”, mientras que Benigno López señaló que “hay que adelantarse a la jugada y hacer las reformas paramétricas hoy (aportes, edad de jubilación, antigüedad)” y remarcó que “el verdadero problema de fondo en el país es que más del 50% de la fuerza laboral se encuentra en la informalidad y no aporta al sistema”.