10 ago 2026

Chipa: Una tradición paraguaya que pasa de generación en generación

Cada segundo viernes de agosto se celebra una de las tradiciones gastronómicas del Paraguay: La Chipa. Es por eso que realizamos un recorrido por las rutas, donde se encuentra una variedad de chiperías que ofrecen el sabor a tradición y cultura paraguaya.

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La chipería Barrero, del cruce de San Bernardino, está abierta todos los días desde las 5:00 de la mañana.

Foto: José Bogado.

El Día Nacional de la Chipa en Paraguay se celebra cada segundo viernes del mes de agosto, según lo declarado por la Ley N° 5267/2014.

La chipa es un alimento tradicional de los paraguayos, culturalmente conocida como ícono de la gastronomía paraguaya entre los países del Mercosur.

Su preparación y consumo son pasados de generación en generación, por lo que se la puede encontrar en cualquier punto del país.

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Con el paso del tiempo, suelen cambiar algunas costumbres, pero la de la chipa sigue perdurando. Las chiperas siguen fieles a la tradición de ofrecer sus productos colocados en sus canastas sobre la cabeza, o bien en una mesita al costado de la ruta.

Vestidas impecablemente con sus polleritas, medias, kepis y delantal, están ubicadas sobre las rutas o cruces importantes del territorio paraguayo; hace que siempre sea una parada obligatoria para las personas que viajan por trabajo o por placer.

Día Nacional del chipá El sabor de la tradición paraguaya

Las amables mujeres atienden a los compradores, quienes consumen las chipas en el trayecto y también las llevan de obsequio.

Durante un recorrido por algunas chiperías, escuchamos cotidianidades de las kuña guapa que con esfuerzo y esmero desde tempranas horas trabajan vendiendo chipas para mantener a sus familias. En el caso de algunas, desde hace más de dos décadas, tradición que ya van pasando a sus hijos.

Amasado a mano o con máquinas

Si bien, algunas chiperías ya optaron por modernizarse y utilizan amasadoras, existen aún las que amansan con las manos desde las 3 de la madrugada, para darle un sabor más casero.

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En cuanto al clima, no afecta que haga frío o calor; a la hora de comer la chipa no importa si llueve, porque las chiperas con sus canastos están de lunes a lunes en todas temporadas en sus puestos.

La chipa es un tipo de pan tradicional paraguayo que se prepara con almidón, queso, huevos, leche, sal y grasa, que son los ingredientes base.

Existen varias formas de chipa, entre las que se encuentran la tradicional –con forma de argolla–, pequeños bollos aplastados e incluso formas más elaboradas.

Este alimento es muy popular durante celebraciones y festividades; también es consumido diariamente como bocadito o acompañamiento. Con frecuencia se consume durante el desayuno o como merienda.

Chipas al paso

En distintos ciudades se encuentran las pequeñas empresas dedicadas a la producción y comercialización de las chipas.

Un trabajo sacrificado y honrado que permite continuar con la tradición de los paraguayos de consumir la chipa a cualquier hora del día.

Están los que gustan de comer con el cocido o café por la mañana o la tarde; también están los que prefieren comer de media mañana con la butifarra casera.

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En la chipería Arielito, la señora Graciela vende las chipas desde las 5:00 de la mañana.

Foto: José Bogado.

Chipería Arielito

En la ruta Luque-San Bernardino se encuentra la chipería Arielito, que luego de la pandemia se instaló en ese sitio, donde hoy en día ya cuenta hasta con un parador-chipería.

Arielito ofrece sus chipas desde las 5:00 de la mañana hasta las 19:00, de lunes a lunes, en ambos lados de la calle, donde las chiperas aguardan con sus canastos. Los fines de semana son los días en que más venden. Está abierto incluso los feriados.

Doña Graciela, chipera del lugar, comentó que anteriormente vendía chipas por la calle en Caacupé. El local ubicado sobre la ruta Luque-San Bernardino también lleva las tradicionales chipas que se comercializan en la cancha de Olimpia y en el Estadio Defensores del Chaco.

“Aunque la chipa se vende en todas las temporadas del año, es en el frío cuando más se vende. Los extranjeros cuando se acercan a comprar y prueban se quedan encantados. Mis hijos también ya están trabajando en la chipería conmigo”, añade doña Graciela.

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En la ruta Luque - San Bernardino está ubicado el puesto de la chipería Barrereño 2.

Foto: José Bogado.

Chipería Barrereño 2

Hace unos 5 meses que Alicia Torres se encarga de la chipería Barrereño 2, sobre la ruta Luque- San Bernardino. Ahí ofrecen chipa tradicional, chipa relleno con queso y el asador. “Aquí trabajan 3 personas que se encargan de cocinar la masa que viene de Emboscada”, relató Alicia.

“Los fines de semana llegamos a vender unas 1.500 chipas. Hace 20 años que me dedico a esto, soy de Barrero. Mi mamá y mi papá eran chiperos. Ahora mi marido y yo también”, comentó Alicia.

En Emboscada está la chipería donde elaboran la masa. Ahí, el movimiento empieza a las dos de la madrugada y cuatro chiperos trabajan hasta las cuatro de la mañana. Además, hay 6 vendedores, entre ellos 2 chiperas que venden en la calle.

“Nos criamos entre la chipa. Cuando mi hija de 17 años nació, yo ya era chipera. Hoy en día ella también ya abraza su canasta de chipas”, explicó.

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La chipera Laura Jara de la chipería Barrero que está en el cruce de San Bernardino, sube hasta a los buses a vender sus chipas.

Foto: José Bogado.

Chipería Barrero de Odilio Ayala

Laura Jara, de 45 años, lleva casi dos décadas en el rubro de la chipa. Actualmente trabaja en el cruce de San Bernardino, en la chipería Barrero que pertenece a Odilio Ayala, hijo del reconocido Juan Ramón Ayala.

Desde hace un año se colocaron en ese puesto, en el cual están cuatro mujeres desde las 5:00 de la mañana hasta las 18:00. La chipa tradicional, chipa so’o y cocido cuestan G. 5.000.

Además, los pasajeros de los buses que transitan por esa ruta tienen la oportunidad de comer las chipas, ya que una de ellas va subiendo con su canasta de chipas calentitas para los que quieran saborear durante su viaje.

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