Correo Semanal

Cenizas de Filártiga al río

 

Miguel H.López

Las cenizas del médico, artista plástico, poeta y político Joel Holden Filártiga Ferreira finalmente fueron integradas este jueves al río Paraguay (coincidente con su cumpleaños número 87) como cumplimiento de su último deseo. El conocido especialista falleció el pasado 5 de julio, dejando una prolífica labor en diversos ámbitos y marcando un importante hito jurídico en la lucha contra los crímenes de la dictadura Stronista (1954-1989) cuyos agentes asesinaron a su hijo Joelito en 1976.

Diferentes referentes de la sociedad paraguaya, el mundo artístico, amigos y pacientes recordaron en un acto público en el pontón deportivo de la Costanera José Asunción Flores de Asunción las virtudes y luchas de uno de los hombres que enfrentaron férreamente al dictador Stroessner a nivel local e internacional.

Paralela a su actividad política, muy vinculada al Partido Comunista Paraguayo, Filártiga se destacó por ser un médico de alto prestigio que desarrolló una línea de atención y tratamiento que confrontaba con los cánones tradicionales de la disciplina a la que calificaba de haberse vuelto altamente comercial y dependiente del juego perverso de las grandes farmacéuticas transnacionales que buscan la dependencia de los pacientes y no su cura.

Atendió principalmente a poblaciones pobres campesinas e indígenas, que luego se extendió a otros miembros de la sociedad. Fue uno de los principales referentes de la denuncia y lucha contra los transgénicos y los agrotóxicos en la agricultura.

Como reconocimiento a su lucha, el Senado de la República lo condecoró en 2008 por su inquebrantable lucha por la salud, la libertad y la justicia.

Arte, prosa y verso

En el plano artístico realizó cerca de 100 obras en pintura y dibujo. Varias de sus piezas formaron parte de importantes puestas en galerías nacionales e internacionales. Pertenecía a la corriente conocida como Arte Nuevo que dio un importante giro a la plástica local.

Como parte de su impulso y creación también logró que su historia fuera llevada a una película protagonizada por Anthony Hopkins, One man’s war (La guerra de un solo hombre), producida por HBO, Channel 4 y Amnistía Internacional en 1991 bajo dirección de Sergio Toledo. Actualmente un mural perpetúa su memoria en las calles Milano y Colón de Asunción, ciudad que adoptó como lugar de residencia.

También produjo textos en investigaciones y poesía. Destacan Salmos (1997), Apocalipsis: Imperialismo ecológico y ecoapocalipsis global (2000), La fiesta del Tiranosaurio (2002), Un Napoleón de hojalata (2002), La increíble historia de Jorge W. Arbusto (y sus terroristas del alma) (2003), La invasión silenciosa: Imperialismo vs. salud pública en el Paraguay (2006), Canto al marine paranoico (poemario, 2010) y Guerra bioalimentaria. Guerra biotecnológica. Proyectil soja. (2011), algunos en coautoría.

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