Una reconciliación que oculte la verdad o negocie la justicia no es el camino que necesita Paraguay, advirtió ayer el cardenal Adalberto Martínez, arzobispo de Asunción, en la Catedral Metropolitana.
“Nuestro Paraguay necesita también esta cultura de la reconciliación. No una reconciliación que esconda la verdad o negocie la justicia”, afirmó, al plantear que el país debe aprender a resolver sus diferencias sin convertir al adversario en enemigo.
Planteó que esa reconciliación debe permitir a la sociedad procesar sus diferencias sin recurrir a la descalificación. “Aquella que nos permita discutir sin calumniarnos, ejercer responsabilidades sin destruir al que estuvo antes y competir sin convertir al adversario en enemigo”, expresó.
El purpurado vinculó este llamado con el mensaje del Evangelio sobre el perdón, recordando que todos, en algún momento, hemos sido heridos y también herido a otros, por lo que consideró necesario aprender tanto a ofrecer el perdón como a tener la humildad de pedirlo.
Sin embargo, aclaró que perdonar no implica desconocer la gravedad de lo ocurrido. “Perdonar no significa decir que lo malo estuvo bien. No significa ocultar un delito, silenciar a una víctima, encubrir un abuso ni pedir a alguien que vuelva a ponerse en peligro”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que el perdón y la justicia no son caminos opuestos. “La justicia dice: ‘Lo que ocurrió estuvo mal y debe afrontarse’. La venganza dice: ‘Quiero que sufras como yo sufrí’. El cristiano puede decir: ‘Quiero justicia, pero no quiero vivir odiando’”, explicó. El perdón “nunca puede convertirse en una excusa para la impunidad”.
También reflexionó sobre la convivencia social, política y eclesial, advirtiendo sobre la tentación de “bajar al otro para parecer más altos” y sostuvo que las diferencias no justifican humillar, desprestigiar o denigrar a quienes piensan distinto.
Asimismo, reconciliarse supone reconocer la dignidad del otro y mantener el respeto aún en medio de las diferencias. “Podemos pensar distinto y seguir tratándonos con respeto”, afirmó.
“Que en nuestras familias haya reconciliación; en comunidades, respeto; en nuestra Iglesia, verdad y misericordia’’.