El fiscal Ángel Ramírez solicitó a la jueza de ejecución, Lourdes Scura, que ordene el traslado del condenado Rubén Ramírez Cataldo de su casa, donde cumple arresto domiciliario, a la cárcel de Tacumbú, luego de que el Tribunal de Apelación confirmara su pena de 4 años y 6 meses de cárcel.
El mismo fue encontrado culpable de haber desviado unos 14 mil millones de guaraníes de los fondos del Proyecto Ysakâ, donados por la Unión Europea. En el mismo caso también fue condenado el sacerdote José Antonio Rubio.
El agente del Ministerio Público fundó su pedido en que Ramírez Cataldo había planteado un recurso extraordinario de casación contra el fallo del Tribunal de Alzada, que confirmó la condena de primera instancia, pero luego desistió de ese recurso. El condenado ahora pretende la libertad condicional.
En el caso, el padre José Antonio Rubio fue condenado también a 5 años y 6 meses de cárcel, lo mismo que a Sócrates Garcete. El fallo se dio el 31 de agosto de 2007, tras un juicio oral, tras ser hallados culpables por lesión de confianza.