Paul O’Neill, fue quien logró inmortalizar el momento en el Parque Nacional Nitmiluk, ubicado al norte de Australia, informó Infobae este martes.
Primero el hombre aseguró haber escuchado el chillido de varios animales, por lo que decidió ir a ver qué ocurría. Cuando llegó encontró a la serpiente tragándose al canguro, al que asfixió previamente.
“Primero vi una serpiente, una pitón oliva, pero mirando desde más cerca descubrí que acababa de matar a un canguro joven y se aprestaba a devorarlo”, explicó O’Neill al momento que agregó que esta es la presa más grande que un reptil de estos puede comer.
Con este banquete, la pitón de casi 3 metros de largo no necesitará alimentarse en dos o tres meses. Al animal le costó más de media hora tragarse a su presa.
“Tuvo realmente problemas para poder tragar la protuberancia del vientre, después el canguro se deslizó”, dijo el guarda parque.
La pitón oliva, una serpiente constrictora, es una de las más grandes de Australia. Puede medir hasta 4,5 metros de largo, y pesar hasta 20 kilogramos. No es venenosa, y tiene sobre todo hábitos nocturnos.