La Asociación de Recicladores del Paraguay (Arepar) enfrenta una de sus peores crisis económicas en los últimos años debido a la fuerte caída del dólar. El presidente de la entidad, Eladio Ortiz, explicó al diario Última Hora que el descenso de la divisa estadounidense por debajo de los G. 6.000 impactó de lleno en los precios de los materiales recuperables, especialmente chatarras, hierros y algunos plásticos.
El presidente mencionó que “Arepar fue fundada el 22 de diciembre de 2008 y cuenta con 10 acopiadores”. Aunque la asociación está integrada formalmente por ese número de socios, actualmente representa a más de 25.000 familias recicladoras que dependen de esta actividad para su sustento diario.
Según Ortiz, el problema principal es la baja del dólar. Cuando la divisa superaba los G. 8.000, los ingresos eran más sostenibles. Hoy, 100 kilos de chatarras y hierros que antes generaban alrededor de G. 120.000 apenas rinden G. 60.000. “Baja el precio internacional y con la baja del dólar a nosotros nos baja el precio en la industria”, señaló el presidente.
Trabajo rutinario. El presidente mencionó que los recicladores de base recorren calles y barrios con carritos todos los días, independientemente del clima, para recolectar chatarras, plásticos, cartones y hules. Este trabajo además de ser su principal fuente de ingreso, cumple una función ambiental al retirar residuos de la vía pública.
dependiendo de la distancia. La situación se agrava fuera de Asunción. En departamentos como Concepción, el kilo de chatarras se paga entre G. 300 y G. 400, mientras que en la Capital el valor es mayor. “Hay que pagar el traslado y todo eso tiene un costo. Cuanto más lejos, más barato”, explicó Ortiz.
A esto se suma que, desde hace aproximadamente cuatro meses, la industria dejó de comprar ciertos plásticos (PET verde, azul y aceite transparente) por falta de mercado.
¿Cómo funciona la cadena de reciclaje? La cadena del reciclaje funciona de manera circular: Comienza con el recolector de base –muchas veces familias enteras–, luego pasa por los acopiadores y llega a las industrias exportadoras. Además, Ortiz mencionó que la asociación capacita a sus asociados en la clasificación de materiales para que obtengan mejores precios. “Si traen todo mezclado pueden hacer G. 50.000; si clasifican, llegan a G. 80.000 o 90.000”, explicó Ortiz.
El presidente de la asociación advirtió que si los precios siguen bajos y las industrias dejan de comprar, las calles y los vertederos como Cateura se llenarán nuevamente de residuos que tardan entre 100 y 150 años en degradarse. Pese a las dificultades, los recicladores no abandonan la actividad. “Amamos nuestro trabajo. Es nuestro oficio”, afirmó.
Ortiz solicitó que el Banco Central del Paraguay (BCP) intervenga o brinde respuestas sobre posibles medidas. También pidió a la ciudadanía que separe en origen materiales como aluminio, cartón, papel blanco, hules y vidrios, para facilitar el trabajo de los recolectores y evitar riesgos.
A las municipalidades les solicitó apoyo en herramientas (carritos, chalecos de identificación) y no en dinero. “Estamos haciendo prácticamente el trabajo de limpieza de los barrios”, sostuvo.
Asimismo, el presidente insistió en que se necesita mayor coordinación para jornadas ambientales conjuntas.
De esta manera, reconoció la ayuda recibida de la Fundación Moisés Bertoni y las capacitaciones permanentes con la Cámara de Industrias Sustentables del Paraguay (Cispy).
La crisis, que ya se siente desde hace cinco o seis meses, afecta especialmente a familias vulnerables que viven del reciclaje. Arepar mantiene su preocupación, pero también su compromiso de seguir operando mientras busca soluciones que permitan sostener esta actividad económica y ambiental.
- 6.000 guaraníes es la cotización promedio del dólar en las últimas semanas, según las casas de cambio.
- 120.000 guaraníes es lo que habitualmente obtenían los recicladores en la recolección de chatarras y hierros.
- 10 acopiadores están asociados al gremio, según informó el presidente de Arepar.