CAACUPÉ
El obispo de la Diócesis de Caacupé, monseñor Ricardo Valenzuela, llamó a dejar de lado la venganza y resolver los conflictos mediante el diálogo y el perdón. Cuestionó los insultos, agresiones verbales y malos tratos que forman parte de la vida cotidiana.
Durante la homilía de ayer, el prelado pidió reflexionar sobre la forma de enfrentar los conflictos y las ofensas, en el marco de la preparación para la gran fiesta patronal de Caacupé, que se celebrará dentro de dos meses.
“Cuesta perdonar. Somos humanos”, manifestó el obispo, al reconocer la dificultad de superar traiciones, calumnias, injusticias o pérdidas de seres queridos.
Advirtió que el resentimiento y los deseos de venganza afectan no solo a quienes los sienten, sino también a las familias y comunidades.
“Perdonando se alcanza el perdón”, afirmó, al recordar una de las enseñanzas centrales del Evangelio.
En ese sentido, mencionó los hechos de violencia que se registran diariamente, como asesinatos, abusos y feminicidios, y señaló que estas situaciones también reflejan una convivencia marcada por la intolerancia y la falta de respeto.
“Qué lindo sería si esto nosotros pudiésemos hacer en las calles”, expresó, al cuestionar los insultos, agresiones verbales y malos tratos que se producen en la vía pública.
El religioso instó a practicar una convivencia basada en el respeto, la tolerancia y la solidaridad, y destacó la importancia de ayudar a quienes atraviesan situaciones difíciles.
“Vete y haz tú lo mismo”, recordó, al referirse a la parábola del buen samaritano y a la enseñanza de Jesús sobre la empatía.
Durante su mensaje, también recordó el ejemplo de san Francisco de Asís como promotor de la paz y la reconciliación.
Finalmente, Valenzuela sostuvo que perdonar no significa ignorar las injusticias, sino evitar que el dolor se transforme en odio y nuevas agresiones.