La investigación sobre el manejo de los bonos G6 y G7, emitidos por la Municipalidad de Asunción entre 2020 y 2021 (bajo la administración de Óscar Nenecho Rodríguez), sigue en etapa de análisis documental, según informó Luis Piñáñez, fiscal de la Unidad Especializada de Delitos Económicos.
Piñánez aseguró que su equipo se encuentra procesando cerca de 13 tomos de documentos remitidos por la Comuna, con el objetivo de determinar con precisión el destino final de los millonarios fondos.
En la pesquisa, como ya informó Última Hora en enero de este año, se detectó una peculiaridad en el manejo bancario de estos recursos. A diferencia de antiguas emisiones, estos bonos no contaron con cuentas exclusivas para su resguardo.
Por otro lado, según documentos a los que accedió este diario, el hecho de que los bonos G6 y G7 se manejaran de forma diferenciada residen en una “decisión de la superioridad” y una resolución municipal. A partir del documento se resolvió que el dinero se colocara en cuentas preexistentes de la Municipalidad, de dos bancos de plaza.
Actualmente, el Ministerio Público realiza un cruce técnico de información. “La Municipalidad informó sobre el destino del dinero utilizado para los bonos. (...) Nosotros tenemos que analizar los ingresos y los egresos, y comparar por el monto del total de las órdenes de pago, tenemos que comparar con lo que salió de las cuentas. Ese es el trabajo que se está haciendo ahora”, resumió el fiscal Piñánez.
La documentación recibida incluye contratos, resoluciones de adjudicación y legajos de obras que deben ser contrastados con los movimientos bancarios para verificar cómo se usó el dinero y si se utilizó o no en los proyectos de inversión previstos.
La investigación, en este sentido, también pone la lupa sobre las “reprogramaciones” presupuestarias, una práctica con la que se cambia el destino de fondos asignados a obras específicas.
Con el dinero del bono G6 (2020, G. 100.000 millones), se debían, por ejemplo, reparar y revitalizar 10 plazas de Asunción, pero el dinero que debía utilizarse para esta inversión, unos G. 10.000 millones, fue “redistribuido” para obras de reparación de calles. En tanto que con el dinero del bono G7 (2021, G. 200.000 millones) se debían realizar obras en la Estación de Buses y en el mirador de Itá Pytã Punta. Ninguna obra se realizó.