EFE
SÃO PAULO
El senador Flávio Bolsonaro, principal candidato de la oposición en las elecciones presidenciales del 4 de octubre en Brasil, acusó ayer a los jueces de la Corte Suprema nombrados por el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, de “obstaculizar la democracia”. “Nadie aguanta más a los jueces de Lula en el Supremo perjudicando a Brasil, obstaculizando nuestra democracia”, criticó el aspirante del ultraderechista Partido Liberal (PL) a los periodistas durante un viaje de campaña a Juazeiro do Norte, en el noreste del país.
Flávio Bolsonaro, primogénito del ex presidente Jair Bolsonaro (2019-2022) y al que los sondeos señalan como el principal rival de Lula en las elecciones, lamentó el “espectáculo” que se vivió el martes en el pleno de la Corte, cuando varios de sus magistrados se gritaron, se insultaron y se levantaron el dedo para decidir si abrían una investigación contra su colega Alexandre de Moraes.
De Moraes condujo el mediático juicio que llevó a prisión por intento de golpe de Estado a Jair Bolsonaro, actualmente inhabilitado y en prisión domiciliaria por motivos de salud.
La animadversión de la extrema derecha hacia el popular magistrado empezó ya durante el mandato de Bolsonaro padre, cuando De Moraes pasó a investigar las campañas de difusión de noticias falsas sobre el proceso electoral y las instituciones democráticas.
Desde entonces, la familia Bolsonaro declara que vive una persecución judicial liderada por De Moraes, en el Supremo desde 2017 tras ser postulado por el entonces gobernante liberal Michel Temer.
Sin embargo, las sospechas sobre De Moraes surgieron a raíz de su presunta cercanía con Daniel Vorcaro, un banquero encarcelado por un fraude financiero millonario y que tenía una relación contractual con el despacho de abogados de la esposa del juez, Viviane Barci.
Con todo, el pleno del Supremo no llegó a ningún acuerdo el martes y la sesión fue aplazada a petición de uno de los jueces.
La sesión sí puso de relieve que los dos jueces nombrados por Lula en este mandato, Flávio Dino, ex ministro de Justicia, y Cristiano Zanin, antiguo abogado personal del presidente, se inclinaron por investigar también al juez André Mendonça, nombrado por Jair Bolsonaro en 2021 y quien ha señalado las presuntas irregularidades de Moraes. “Lo que vimos ayer, desde mi punto de vista, es una esperanza del pueblo brasileño que todavía está viva porque, sin los magistrados de Lula en el Supremo, la democracia vive, Brasil vive, el Poder Judicial vive”, expresó Flávio Bolsonaro.