AFP y EFE
SÃO PAULO, BRASILIA
El derechista Flávio Bolsonaro sumó el apoyo del tercer aspirante más votado en la primera vuelta presidencial de Brasil y lidera dos sondeos de cara al balotaje del 25 de octubre, mientras el presidente Luiz Inácio Lula da Silva afirma que logrará una remontada.
El hijo mayor del ex presidente ultraderechista Jair Bolsonaro se ubicó al frente en la votación del domingo con 47% de los votos, frente a 45% de Lula.
Un sondeo del instituto Datafolha da al senador 52% de los votos válidos contra 48% del mandatario izquierdista, con un margen de error de dos puntos porcentuales.
Mientras que un estudio de PoderData/Aya con 3.000 entrevistas otorga al opositor 53%, mientras que el líder del Partido de los Trabajadores (PT) alcanza 47%
Ambos candidatos reorganizan sus estrategias para la recta final: mientras Flávio Bolsonaro se concentra en tejer alianzas, Lula apuesta por reforzar su presencia en redes sociales, donde la derecha lleva ventaja.
El escritor Augusto Cury, que obtuvo casi 3% de los votos el domingo, es el flamante aliado de la campaña de Bolsonaro.
Se suma a los ex gobernadores Ronaldo Caiado y Romeu Zema, también derrotados en la primera vuelta, que justificaron su respaldo en la necesidad de vencer al Partido de los Trabajadores de Lula.
Entre los tres reunieron el domingo 5,34% de los votos.
Lula, que con casi 81 años busca un cuarto mandato, restó importancia al sondeo.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, reanudó este viernes la campaña en la calle y se mostró confiado en remontar el resultado de la primera vuelta electoral, que le dejó dos puntos por debajo del opositor Flávio Bolsonaro.
“¡Vamos a ganar estas elecciones! (...) ¡Pueden estar seguros de que este país no volverá a ser gobernado por el fascismo!”, exclamó el líder progresista encima de una camioneta, rodeado de cientos de militantes vestidos de rojo, en Ceilândia, en la periferia de Brasilia.
“Va a haber mucho debate en la televisión, va a haber debate en internet. Ahora me estoy convirtiendo en el rey de los selfis, me estoy volviendo internauta. Así que prepárense, porque ¡vamos, Lula!”, manifestó durante la marcha, en el que ha sido el primer acto en la calle desde la primera vuelta.
Durante el paseo, Lula defendió además la reducción de la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales, iniciativa en análisis en el Senado y la lucha contra los feminicidios.