En el marco de las Asambleas Anuales celebradas en el país, el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn, anunció una ambiciosa hoja de ruta financiera que prevé desembolsos por USD 500.000 millones durante los próximos diez años.
En conferencia de prensa, este jueves, el titular de la multilateral destacó que esta cifra representa el doble de lo financiado por el Grupo BID en la década anterior, marcando un hito en la escala y el impacto del organismo en la región.
Goldfajn subrayó que América Latina y el Caribe atraviesan un “momento especial” para dar un salto hacia el desarrollo, citando una reducción de la pobreza al 6% y una baja en el riesgo regional. Según el presidente, el BID ya ha mostrado una aceleración significativa, con desembolsos que alcanzaron los UDS 35.000 millones en 2023, un crecimiento del 50% respecto al año anterior.
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Según mencionó, el impacto del financiamiento del BID se tradujo el último año en beneficios directos para la población, 24 millones de personas con acceso a salud y nutrición; 2,6 millones con banda ancha y el apoyo a 3,3 millones de micro, pequeñas y medianas empresas.
Para maximizar estos resultados, Goldfajn presentó una reforma integral de los instrumentos de política del banco, basada en cinco ejes que incluyen el diseño de reformas con medidas de calidad, el acompañamiento de resultados en tiempo real y la creación de instrumentos específicos para enfrentar desastres naturales.
BID Invest, el motor del sector privado
Uno de los anuncios más destacados fue la exitosa conclusión del proceso de aumento de capital de BID Invest por USD 10.000 millones. Con este respaldo de los accionistas, el brazo para el sector privado del grupo planea casi duplicar su capacidad de financiamiento y movilización, pasando de USD 13.000 millones a USD 22.000 millones anuales en la próxima década.
En ese sentido, el presidente delineó tres áreas claves de enfoque para el futuro inmediato. Primero, el crecimiento liderado por el sector privado: el lanzamiento de la iniciativa LACC (Latin America and the Caribbean Growth), que busca sinergias entre el BID público (regulaciones e infraestructura) y BID Invest (financiamiento a empresas).
En segundo lugar, los minerales críticos y cadenas de valor. A través de BID LAC Minería, el banco busca que la región no solo extraiga recursos, sino que capture valor mediante el procesamiento, manufactura y refinamiento local.
Y, en tercer lugar, la integración regional. El fortalecimiento de plataformas como Amazonia Forever y Conexión Sur, además del apoyo a la implementación del acuerdo Mercosur-Unión Europea.
Éxito de convocatoria
Goldfajn calificó la asamblea como un éxito rotundo, reuniendo a 4.000 participantes de 48 países, incluyendo a más de 300 CEO y 700 ejecutivos de alto nivel. Concluyó reafirmando el papel del BID como el “puente” esencial entre los sectores público y privado, y entre la región y el mundo, para convertir las oportunidades actuales en crecimiento sostenible y empleo.