Basó su argumento respecto de su propuesta en que “no es posible ni razonable eliminar el impuesto selectivo a los combustibles. Generará un agujero de casi USD 400 millones en las finanzas públicas”.
De esta manera, su propuesta es que, por ejemplo, cuando el barril de crudo alcance los USD 80 en el mercado internacional, pueda activarse la suspensión del selectivo, así no se tendrá tan fuerte impacto negativo al no recaudarse ese tributo.
Varias opciones se están analizando entre los sectores público y privado respecto de la menor influencia que pudiera tener la escalada en el petróleo para la canasta y los gastos de la ciudadanía.