Darío Bareiro Fariña – Caacupé
Una multitudinaria concurrencia se dio cita en la explanada del santuario de la virgen de Caacupé, para exteriorizar su satisfacción y contento por la canonización de los papas Juan XXIII y Juan Pablo II.
El celebrante de la misa dominical, monseñor Claudio Giménez, refirió: “Estamos muy agradecidos a Dios por este inmenso regalo a uno de estos papas, a Juan Pablo II, lo ha conocido la gran mayoría de nuestro pueblo en directo. Porque ha estado con nosotros en diversas ciudades y en varios puntos del país en el año 1988".
Unas 500 personas, provenientes de diferentes parroquias de la Cordillera, fueron partícipes de una vigilia aguardando la canonización que se realizaba en Roma por el papa Francisco. Esta comenzó el sábado a las 19:00.
Contra la violencia
Monseñor Giménez, en parte de su homilía señaló que el país no puede vivir con el miedo que genera la violencia, en clara alusión a Arlan Fick, quien lleva 25 días secuestrado por el Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).
Justamente, para respaldar la petición del religioso, los fieles asistieron con banderas y cintas blancas, como símbolo de paz.