El banco Itaú ajustó su panorama para la economía paraguaya tras el cierre del primer semestre de 2026 y presentó un escenario más optimista en materia de inflación, al tiempo que mantuvo su previsión de un crecimiento sólido de la actividad económica durante el año.
La entidad proyecta que el producto interno bruto (PIB) crecerá 4% en 2026, aunque advierte que existen riesgos al alza para esa estimación debido al buen desempeño esperado del sector agrícola. Según el análisis, la favorable evolución de los cultivos, especialmente de la soja, seguirá siendo el principal motor de la economía paraguaya.
El informe sostiene que una buena campaña agrícola impulsará las exportaciones y generará efectos positivos sobre otros sectores, como los servicios y la industria, contribuyendo a mantener el dinamismo económico. No obstante, señala que continuará monitoreando los indicadores de alta frecuencia correspondientes a mayo para evaluar si la actividad muestra un potencial de crecimiento aún mayor.
En cuanto a los precios, la entidad redujo su proyección de inflación para el cierre de 2026 desde el 4% estimado anteriormente hasta el 3,5%. La revisión responde a una sucesión de registros inflacionarios inferiores a lo previsto durante los primeros seis meses del año, lo que permitió una inflación acumulada más moderada.
El banco considera que la apreciación del guaraní y las primeras reducciones en los precios administrados de los combustibles seguirán favoreciendo una evolución contenida de la inflación en el corto plazo. Si bien reconoce que los precios de alimentos y servicios todavía muestran cierta persistencia, sostiene que el balance de riesgos ahora apunta a una inflación menor a la prevista meses atrás.
En este contexto, Itaú mantiene su expectativa de que el Banco Central del Paraguay (BCP) conservará la tasa de política monetaria en 5,50% durante todo 2026. A criterio de la entidad, la desaceleración de la inflación y las expectativas de precios bien ancladas justifican una pausa prolongada en la política monetaria.
El informe agrega que, aunque el mayor crecimiento económico podría mantener una brecha positiva del producto, el actual entorno de inflación reduce la necesidad de nuevos ajustes monetarios. Incluso plantea que, si la tendencia desinflacionaria se consolida, los riesgos podrían inclinarse gradualmente hacia una política monetaria más flexible.
Riesgos para 2027
Pese al escenario favorable para este año, Itaú advierte sobre algunos factores que podrían afectar el desempeño económico en 2027. Entre ellos menciona la posibilidad de un episodio del fenómeno climático El Niño, que podría generar lluvias excesivas y afectar tanto la producción agrícola, principalmente la soja, así como la actividad de la construcción.
En cuanto a la inflación, el banco considera que ese mismo fenómeno podría traducirse en mayores precios de los alimentos si las inundaciones reducen la oferta agrícola y ganadera. Sin embargo, aclara que el grado de incertidumbre sigue siendo elevado y, por ese motivo, mantiene sin cambios su escenario base para el próximo año.