El repudio y la preocupación en torno a la oscura herencia del stronismo revivieron tras las inoportunas declaraciones de José Duarte Penayo, presidente de la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (Aneaes) e hijo de Nicanor Duarte Frutos, ex presidente de la República, quien afirmó que el dictador fue un mandatario constitucional y realzó las obras de su gobierno.
Reacciones de todos los frentes, tanto políticos como sociales, apuntaron contra el funcionario y alertaron de la peligrosidad de dar destaque a un régimen que cometió serias violaciones a los derechos humanos y crímenes de lesa humanidad, como lo fue el periodo de Alfredo Stroessner, entre 1954 y 1989.
La Mesa Memoria Histórica calificó de inaceptables las expresiones del alto funcionario “vinculado al sistema educativo” y solicitó su salida inmediata del cargo, al alegar apología de la dictadura, “hecho expresamente prohibido por la Constitución Nacional”.
En un comunicado, recordó que la Comisión de Verdad y Justicia investigó durante cuatro años los delitos en el campo de los derechos humanos de este periodo y constató varios hechos, como prisión, tortura, exilio y desapariciones, plasmados en el informe final del 2008, que apunta a un total de 19.862 personas detenidas, de las cuales 18.772 fueron detenidas y torturadas. También se registraron 3.470 personas exiliadas, 59 ejecuciones extrajudiciales y más de 336 desapariciones.
Del mismo modo, el informe señala la entrega de 7.800.000 hectáreas de tierras destinadas a la reforma agraria a altos funcionarios del gobierno, jerarcas del Partido Colorado y militares, las cuales no han sido devueltas al Estado.
Por último, recuerda que Stroessner soportó más de 30 juicios por delitos de lesa humanidad, sin comparecer ante la Justicia, por lo que fue declarado reo prófugo junto con sus colaboradores, y que la Corte Interamericana de Derechos Humanos emitió sentencias en casos de víctimas de tortura y desaparición, “condenando al régimen stronista y a su práctica de terrorismo de Estado”.
La historiadora y politóloga Milda Rivarola manifestó que se trata de un elemento político de justificación de violaciones de derecho en gobiernos actuales. Recalcó que los actores pueden negar la historia, como sucede en Argentina o Chile, pero que igualmente los hechos no podrán ser cambiados.
“La reivindicación de las dictaduras del pasado justifica todas las violaciones de derecho en el presente. El objetivo es eso. Es decir, el gobierno de Peña o el gobierno de Cartes pueden ser corruptos, pueden negar derechos sociales a la gente, pero vendió bonos del Estado y construyó viaductos”, ejemplificó Milda.
Sobre José Duarte dijo que, como hijo de Nicanor y de un partido con privilegios, no puede opinar de una forma diferente a la reivindicación de la dictadura. “Es hijo de los privilegios del Partido Colorado sobre el Estado paraguayo; no puede actuar de otra manera”, subrayó en contacto con la 780 AM.
En torno a los dichos del funcionario sobre que el periodo de gobierno liberal anterior a Stroessner fue anárquico y de violencia política, la politóloga refutó diciendo que los hechos de esa época fueron responsabilidad del Partido Colorado. “Los colorados son responsables de la Revolución del 47; salieron 600.000 personas exiliadas del Paraguay, murieron miles de personas, son responsables de toda la anarquía liberal y colorada de finales del siglo XX y del 47 al 54. Forman parte de la tradición de partido golpista y de guerras civiles”, sentenció.
La Academia Liberal de Historia emitió un comunicado para repudiar las expresiones de José Duarte. Señala que el titular de la Aneaes profirió “mentiras históricas” y realizó una apología al régimen dictatorial stronista.
Duarte calificó de inestable el periodo liberal y sostuvo que Stroessner llegó para dar estabilidad política. Sobre el punto, el comunicado recuerda al funcionario los mandatos de Eduardo Schaerer, Manuel Franco, Eligio Ayala, José P. Guggiari, Eusebio Ayala y otros.
“Fue precisamente esa solidez institucional la que permitió al Paraguay organizar la logística, la economía y la defensa nacional para alcanzar la victoria en la Guerra del Chaco, un logro de planificación estatal imposible de alcanzar en la anarquía que el señor Duarte Penayo pretende inventar”, expresa el comunicado.
Desde la oposición cuestionaron también que sea un funcionario estatal el que reivindique un periodo crítico para la historia paraguaya. El senador Rafael Filizzola manifestó que las expresiones de Duarte son fantasiosas. “Entre Nicanor y su hijo parece ser que se autodesignaron para escribir una nueva y fantasiosa historia del Paraguay. En ella, Natalicio González (el de ‘no habrá un colorado pobre’, los grupos garrote contra opositores –de la ANR y los demás partidos– y el atraco de la convención colorada para ser candidato, derrocado luego del poder por su propio partido) es un prócer”, apuntó.
Del mismo modo, como titular del Partido de la Libertad, el senador Eduardo Nakayama emitió un comunicado para repudiar hecho.
“Duarte Penayo ha afirmado que Stroessner no fue un dictador, sino un ‘presidente constitucional’, comparando su gestión favorablemente al alegar, aleve y mentirosamente que ‘mató menos que los gobiernos liberales’ y que ‘frente a este periodo oscuro, la dictadura fue benigna’. Tales afirmaciones no solo distorsionan la historia, sino que ofenden la memoria de miles de víctimas y socavan los pilares de nuestra democracia”, expresó.
Se pronunciaron los docentes de la Asociación de Profesores de la Facultad de Filosofía y Ciencias Humanas de la Universidad Católica. “Reivindicar el stronismo no constituye un ejercicio legítimo de análisis histórico ni una manifestación de pluralismo académico: es una forma explícita de negacionismo”, expresa.
Consideramos inaceptables las declaraciones de un alto funcionario vinculado al sistema educativo. Mesa Memoria Histórica, comuncado.
La reivindicación de las dictaduras del pasado justifica todas las violaciones de derecho en el presente. Milda Rivarola, politóloga.
Los gobiernos liberales jamás utilizaron el presupuesto para secuestrar y desaparecer ciudadanos. Historiadores liberales, comunicado.
No fue una metida de pata, fue un claro mensaje político de lo que pretenden hacer. Nefasto. Ezequiel Santagada, abogado.
Familiar de Duarte fue desaparecido
El periodista y escritor Nemesio Barreto recordó a José Duarte que su tío abuelo, Juan José Penayo, fue secuestrado por el régimen stronista por ser dirigente del Partido Comunista.
“Fue en enero de 1977 y desde entonces está desaparecido”, relató Barreto.
Según apuntó, en 1964, Penayo realizaba una huelga de hambre y un familiar suyo acudió entonces a Luis María Argaña para que interpusiera un habeas corpus en su favor.
“Argaña no solo se negó a prestar ayuda, sino que pasó a denunciar las maniobras del ‘comunismo internacional’. Pasó el tiempo, ya hacía muchos años que Penayo estaba desaparecido, hasta que un día de marzo de 1999, Argaña, por extraña ironía, muere asesinado frente mismo a la casa que fuera de Juan José Penayo”, aseguró Barreto.
“No tengo que pedir perdón”, dice Duarte tras declaraciones
El titular de la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (Aneaes), José Duarte Penayo, hijo del ex presidente Nicanor Duarte Frutos, destaca la gestión del dictador Alfredo Stroessner, quien estuvo 35 años en el poder bajo un régimen de mano dura, persiguiendo, torturando y matando a opositores, en el marco del Plan Cóndor impulsado en Latinoamérica por Estados Unidos.
“Alfredo Stroessner es un presidente que ha modernizado el Paraguay en muchos aspectos. Ha dado el primer Código Laboral de los Trabajadores, ha construido dos represas sin las cuales hoy no nos imaginaríamos al país”, respondió ante la consulta de un programa en Unión TV sobre qué opinaba del dictador, ignorando por un lado que la represa de Itaipú fue una imposición del Gobierno de Brasil.
“Creo que la reflexión y el análisis de una figura tan controversial necesariamente divide aguas. Soy consciente de que se pueden lastimar si no se conceptualizan bien ciertas cuestiones”, expresó José Duarte a Radio Monumental.
“Yo leí el informe de la Comisión Verdad y Justicia. Soy respetuoso de Goiburú y de todas las víctimas de dicho periodo (stronismo). No reduje la dictadura de Stroessner a una cuestión numérica, dije que la dictadura de Stroessner fue benigna en cuanto a violencia política”, remarcó Duarte, reiterando sus desafortunadas expresiones, atendiendo que hasta la fecha se siguen realizando juicios contra torturadores de la dictadura.
“Significa que en término de muertes, de ejecuciones extrajudiciales y desaparecidos fue un gobierno más pacificado, eso lo dice un historiador norteamericano, no lo digo solo yo”, aseveró José Duarte.
“Yo hablé de las violaciones de DDHH que hizo el régimen de Stroessner, también en el mismo video dije que Stroessner no es una figura del futuro, sino la historia del Paraguay”, manifestó.
Finalmente, sostuvo: “No tengo que pedir perdón por decir la verdad. Dije que Stroessner es un presidente constitucional, que creo que fue lo que más molestó y que en término de letalidad, los gobiernos liberales tuvieron mayor letalidad”.