“Falta de confiabilidad y transparencia” sobresalieron en la gestión de Jorge Brítez al frente del Instituto de Previsión Social (IPS), según lo concluido por el auditor del Poder Ejecutivo, Alberto Cabrera, quien aplazó a su administración plagada de indicios de corrupción y también puso en duda el manejo del Consejo de Administración.
De 100 recomendaciones emitidas, el IPS solo cumplió con el 2,5 por ciento de ellas, exponiendo la gran debilidad del mandato de Brítez, durante el cual se registraron, por ejemplo, un doble sistema contable con diferencias abismales en los saldos y deficiencia en las constancias de entregas de medicamentos al Parque Sanitario.
En este último punto, el Consejo de Administración está incluido en la observación de la auditoría del Gobierno por una normativa de control muy suspicaz que permite el cobro de millonarias facturas por parte de proveedores sin un documento que avale que esos medicamentos fueron efectivamente recibidos por la institución.
“En el informe que remitimos se señalan varias cuestiones administrativas relacionadas, por ejemplo, al stock de medicamentos. Se refiere, por ejemplo, que un proveedor llega para entregar al Parque Sanitario y le informan que no hay espacio y en ese caso se retira de nuevo el medicamento y el IPS le entrega una constancia de haber presentado los productos; con esa constancia el proveedor ya puede presentar su solicitud de cobro y ese cobro es un procedimiento autorizado por el Consejo”, relató Cabrera.
RIESGOSO. Explicó que este procedimiento fue objetado y señalado como “una gran debilidad porque manejar de esa manera es muy riesgoso y ya no tuvimos retorno si esos medicamentos, finalmente se entregaron”. Añadió que no llegaron a auditar la gestión del Consejo de Administración de IPS, pero que sí durante el proceso de análisis corroboraron algunas normativas del Pleno, como esta de la validación a proveedores, que consideraron como muy dudosas.
“Eso de que los medicamentos fueron al parque, pero no quedaron por falta de espacio y el Consejo aprobó vemos como una deficiencia muy grande porque con la constancia los proveedores ya pueden cobrar y no hay ninguna garantía de que hayan llegado los medicamentos. En las muestras que tomamos no encontramos ninguna entrega”, enfatizó.
Otra cuestión que desató muchas dudas durante la auditoría del Poder Ejecutivo es que el IPS cuenta con dos sistemas de registro contable “y cuando se van a conciliar esos saldos dificultan mucho el análisis de todos los activos, pasivos, ingresos y egresos, y nunca concilian las dos contabilidades. Eso es una debilidad muy grande y ya empezamos a dudar, porque debe haber una sola contabilidad para que sea confiable y transparente”.
El auditor no quiso lanzar una cifra sobre las diferencias contables, pero dijo que “en la parte de las deudas hay una cifra enorme, muy relevante, con las proveedoras”.
Cabrera refirió que todas las observaciones de las auditorías internas se cargan en su sistema con toda la planificación y los seguimientos de las recomendaciones que no se llegaron a cumplir a cabalidad. Además, reciben los informes de la Contraloría General de la República (CGR), la auditoría interna institucional, la auditoría independiente que se haga y con todo eso se hace un consolidado”.
Respecto a si el presidente Santiago Peña tenía conocimiento sobre los resultados de la auditoría al IPS, indicó que remitió todos los informes.
- “(Sobre Brítez) de 100 recomendaciones, cumplió 2,5. Si hay un sistema de control muy deficiente, cualquiera duda”. Alberto Cabrera, auditor del Poder Ejecutivo.