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Asunción, un sorpresivo plebiscito

 

A escasos cuatro meses de las internas partidarias para elegir candidatos municipales, se calentó el clima en la ANR tras la decisión de Horacio Cartes de dar su apoyo al actual intendente Nenecho Rodríguez, quien venía jugando en solitario tras suceder a Mario Ferreiro, tras su escandalosa renuncia por sospechas de corrupción.
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La “bendición” del tabacalero, con el padrinazgo de José Alberto Alderete, parecía finiquitar el pleito en el escenario republicano ya que aparentaba un corolario exitoso del operativo Cicatriz en la Capital, pero desde la dirigencia de Añetete salieron a trancar con la imposición. Los aspirantes Julio Ullón, Martín Arévalo y Dani Centurión buscaron el consenso y finalmente se acordó con la dirigencia de base apoyar al último. Arévalo mantiene su candidatura, aunque pende de un hilo. “Quedará solo”, vaticinan desde las entrañas del oficialismo.

Asunción es la plaza más apetecible para los partidos políticos por el impacto a nivel nacional y su efecto emocional de cara a las elecciones presidenciales.

La falta de consenso desata una imprevista disputa de liderazgo entre el presidente Mario Abdo Benítez y el ex presidente Cartes y pone en riesgo la frágil unidad que hasta el momento mantienen los colorados con la sutura del operativo Concordia.

JUGADAS. Nenecho es el candidato más impensado de Honor Colorado porque cuando se dio la vacancia en la Municipalidad en diciembre del 2019, el acuerdo entre Cartes y Marito fue que el concejal Daniel Centurión complete el mandato. Ese pacto fue el primer ensayo del operativo Cicatriz, pero Rodríguez, en una osada decisión, dejó colgados a los dos. Se cortó solo, pactó con los opositores y se quedó con el sillón municipal. Allí empezó a ganar simpatía como intendente porque hizo un hábil trabajo de acercamiento con la gente a través de obras sencillas pero de fuerte impacto con su eslogan Asunción en orden. Además, su “desobediencia” política le generó puntos. A través de las redes, su cómodo hábitat, los ciudadanos le instaban a la reelección como independiente pateando el tablero colorado.

En Navidad, Rodríguez visitó a Cartes y a partir de allí se convirtió en su candidato cambiando radicalmente su discurso. El encuentro fue a instancias de José Alberto Alderete, quien pidió al presidente de la República apoyar también la candidatura, pero Mario Abdo se hizo el desentendido.

MOTÍN. No todas las bases coloradas están de acuerdo con el operativo Cicatriz que pretende las candidaturas de consenso para las intendencias. En Asunción hay demasiados intereses y liderazgos en pugna. Por ello, la imposición de Cartes y Alderete despertó a las bases de Añetete. Otro tema que generó malestar fue premiar a Nenecho luego de su “traición”. Así surge Centurión con apoyo de varios presidentes de seccionales, del ex diputado cartista Hugo Ramírez y del clan Samaniego que quiere sacarse una espina del 2015 cuando Arnaldo perdió la reelección ante Mario Ferreiro. Ellos acusan a Cartes de haber propiciado su derrota para frenar el poder de la familia en Asunción.

El movimiento oficialista confía en su victoria. Dicen, con pasmoso pragmatismo, que cosecharán más apoyo. “Los presidentes de seccionales son oficialistas por naturaleza, o porque tienen cargo y no quieren perder, o porque quieren un cargo”, dijo un dirigente.

De hecho, el Gobierno ya actúa en modo elección y con la vieja pero efectiva práctica del prebendarismo, Marito sacó de carrera al empresario Juan Manuel Brunetti, quien vino a “cambiar la política”. A cambio de su renuncia se convirtió en ministro de Tecnología e Información. Se habla de nuevos trueques en el Ministerio de la Mujer y de la Juventud.

Rodríguez, no se queda atrás. Tiene la estructura municipal y la billetera inagotable de Cartes. Sin embargo, corre un alto riesgo al convertirse en el delfín del tabacalero porque pierde ese halo de rebeldía e independencia que lo catapultó como un favorito de la gente. En las semanas siguientes de campaña se verán los efectos de su decisión.

UN PLEBISCITO. La interna en Asunción se convertirá en una inesperada disputa de liderazgo entre el presidente y el ex presidente. En Añetete son conscientes de que Cartes impondrá aún más su peso a nivel nacional y crecerá su imagen de poder absoluto si gana su candidato.

Aunque son elecciones muy distintas y no se pueden sacar las mismas conclusiones, los números de las internas presidenciales del 2017 hablan de una paridad electoral, ya que se dio diferencia mínima entre ambos movimientos en Capital. Marito obtuvo 59.800 votos y Santi Peña, 56.430. Una diferencia de 3.370 votos, apenas 3%.

Si bien hay un pacto entre Cartes y Marito, en esta guerra fría se medirá el liderazgo de cada uno de ellos.

Cartes, para avanzar en su plan hegemónico, y Marito para detener su avanzado estado de deterioro político.

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