La oposición se reconfigura tras las internas partidarias del pasado domingo luego de que el Nuevo Liberalismo marcara su hegemonía tanto en la mayoría de los distritos en los que disputaron elecciones como en el Directorio del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA).
Si bien los liderazgos en el grueso de la oposición se mantienen, ya se avizora lo que será la controversia fundamental, que es la decisión de quién encabezará la chapa presidencial para el 2028, y esto debido a la diferencia en este punto que mantenían los candidatos.
EL PLRA renovó Directorio y el ganador de las elecciones por la presidencia fue el intendente de Fernando de la Mora, Alcides Riveros, del movimiento Nuevo Liberalismo, liderado por el gobernador de Central, Ricardo Estigarribia.
Desde un inicio, Riveros aseguró que su idea es que sea un liberal el que lidere la dupla presidencial en el 2028 en caso de un acuerdo de unidad para enfrentar al Partido Colorado. A diferencia de su rival, el senador Éver Villalba, quien se mostraba abierto y a favor de que Miguel Prieto sea el candidato.
Riveros desplazó a Hugo Fleitas, ahora ex presidente del PLRA, y será el Nuevo Liberalismo el que conducirá al partido más grande de la oposición y el único que tiene la estructura para afrontar elecciones. Por ese motivo, será esencial cómo se mueva el nuevo Directorio tanto en lo interno como con otros sectores que buscan un acuerdo.
Como el mismo Riveros anunció, el primer paso será la unidad de su partido. Si bien su movimiento ganó en casi todos los distritos, se trata solo de la interna de su partido. El 4 de octubre será la prueba de fuego, donde sus candidatos deberán enfrentar a un fortalecido cartismo que ganó a la disidencia en 240 distritos de los 263.
Riveros buscará que todos los movimientos liberales lleguen a un acuerdo de unidad. Las municipales son las que sentarán las bases y darán la estructura que se pueda proyectar una chapa opositora en el 2028 con más fuerza.
De momento, recibió reacciones positivas. El senador Dionisio Amarilla ya anticipó su postura de unidad para las elecciones, luego de perder la presidencia partidaria. “Ahora somos todos Lista 2”, lanzó.
Riveros resaltó que buscará dar un giro de liderazgo en el partido, con cualidades de modernidad y apertura, donde se puedan debatir los temas nacionales, y como primer mensaje, hizo un llamado a la reconciliación.
DISPUTA. La oposición deberá construir en este tiempo a la figura que se gane el lugar en la chapa, si se llega a un acuerdo, y Estigarribia no descarta impulsarse como candidato.
Igualmente, el líder esteño Miguel Prieto fue ganando terreno en diferentes distritos con su partido Yo Creo, que tiene el control de Ciudad del Este hace una década.
Prieto es la figura más potable en cuanto a mediciones de popularidad y su actuar político se orienta a construir una candidatura, como él mismo lo señaló. Por el momento, logró que su partido gane escaño en el Congreso con tres diputados y dos senadores.
La otra figura popular es la ex senadora Kattya González, también con mediciones positivas y un arrastre de votos probado, tras la elección del 2023 donde entró al Senado con más de 100.000 votos. Fue expulsada en un procedimiento cuestionado, encabezado por el cartismo.
Por otro lado, Soledad Núñez consolidó su liderazgo en Asunción, tras convertirse en la candidata de la oposición mediante una alianza histórica entre todos los sectores. La ex ministra de la Vivienda ya pasó por una elección nacional en el 2023 al ser compañera por la vicepresidencia de Efraín Alegre.
Finalmente, la oposición no puede prescindir del liderazgo de Paraguayo Cubas, de Cruzada Nacional, que en el 2023 se consagró como tercera fuerza e hizo una elección histórica en el Congreso.