El presidente de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), Félix Sosa, confirmó que hasta la fecha no se ha concretado la fórmula técnica para implementar el ajuste semiautomático de la tarifa eléctrica. Este incremento, que sería el primero desde el año 2017, tiene como objetivos principales sanear el déficit operativo de la estatal y garantizar el financiamiento de obras de infraestructura urgentes para el sistema eléctrico nacional.
A pesar de que el Poder Ejecutivo había manifestado su intención de tener listo este mecanismo de actualización durante el primer trimestre de 2026, Sosa admitió a Última Hora que las definiciones sobre el cálculo tarifario aún no se han cerrado. Este retraso ocurre en un momento crítico, dada la estructura de precios de la ANDE que permanece congelada desde hace casi una década, lo que ha erosionado la capacidad de reinversión de la empresa frente a la inflación y el aumento de costos operativos.
La resolución final no dependerá únicamente de la ANDE; la visión técnica del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el respaldo del Equipo Económico Nacional (EEN) serán determinantes para validar el mecanismo de reajuste. Además, el panorama se ve influenciado por la incertidumbre respecto a la nueva tarifa de Itaipú que regirá a partir de 2027, un componente esencial en la estructura de costos.
En cuanto al impacto social, el titular de la ANDE fue enfático al reiterar que el ajuste no afectará a los beneficiarios de la tarifa social. Por el contrario, se está analizando la viabilidad técnica de reducir el costo del servicio para los sectores más vulnerables de la población.