El presidente del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), José Carlos Martin, se refirió a los recientes episodios de mortandad de animales en el país, tanto por descargas eléctricas como por la aparición de casos de rabia bovina, y explicó el impacto sanitario y económico de estas situaciones.
Tras las intensas lluvias en el Departamento de Ñeembucú, en donde se reportaron hasta 150 milímetros de precipitaciones, se registraron muertes de ganado vacuno y animales domésticos a causa de descargas eléctricas. Al respecto, Martin aclaró que estos animales no deben destinarse al consumo. “El animal alcanzado por un rayo no se recomienda para consumo. No representa un riesgo sanitario, pero la carne pierde sus características organolépticas, básicamente queda quemada”, explicó Martin.
El titular del Senacsa señaló que, si bien estos casos representan pérdidas importantes para pequeños productores, no inciden significativamente en las estadísticas generales. “En Paraguay tenemos una mortandad promedio mensual de entre 25.000 y 30.000 cabezas. Este tipo de eventos son hechos puntuales que no alteran el comportamiento global”, indicó.
Casos positivos de rabia en ganado bovino
En paralelo, el presidente del ente sanitario confirmó la presencia de nuevos casos de rabia bovina en distintas zonas del país. Los primeros focos se detectaron en Concepción, luego se extendieron a San Pedro y actualmente se registran casos positivos en localidades como Pirayú y Quiindy. “Paraguay es un país endémico de rabia. Todos los años tenemos casos, principalmente en zonas donde hay presencia de murciélagos hematófagos, que son el vector de transmisión”, explicó.
Martin subrayó que la enfermedad tiene una tasa de mortalidad prácticamente del 100% en los animales infectados y advirtió que por cada caso confirmado se pueden registrar entre 8 y 10 muertes dentro de un establecimiento.
En ese contexto, el Senacsa intensificó la recomendación de vacunación, especialmente dirigida a pequeños productores. “El año pasado se importaron unas ocho millones de dosis de vacunas contra la rabia, lo que demuestra que ya es una práctica incorporada en muchos establecimientos”, señaló.
No obstante, aclaró que, por el momento, no se prevé establecer la obligatoriedad de esta vacunación, aunque el tema se encuentra en análisis. “Estamos evaluando actualizar el programa sanitario, pero no necesariamente avanzar hacia la obligatoriedad con bloqueo”, afirmó.
El titular del Senacsa también destacó el trabajo coordinado con el Ministerio de Salud para la vacunación preventiva de personas expuestas, considerando que la rabia es una zoonosis.
En cuanto a la distribución geográfica, indicó que los casos se presentan con mayor frecuencia en zonas con serranías y en establecimientos de mediana escala, aunque en los últimos años se ha registrado una expansión a nivel país, incluyendo regiones del Chaco.
Finalmente, recordó que ante la sospecha de rabia, los animales no deben ser manipulados para consumo y deben ser sometidos a análisis laboratoriales. “Se toman muestras del cerebro para confirmar el diagnóstico, ya que los signos neurológicos son muy evidentes en los casos positivos”, concluyó.