Contrapeso. La difusión de carreras y desafíos físicos organizados para personas con obesidad puede conllevar un riesgo si no son tomadas las correspondientes precauciones.
Por ello, desde la Dirección General de Vigilancia de la Salud recuerdan que las actividades comunitarias deben promover la salud, la participación y el bienestar sin exponerlas a situaciones de riesgo.
Es sabido que la actividad física beneficia también a las personas con obesidad, el tipo y la intensidad deben adecuarse a la condición de salud, movilidad, experiencia y preferencias de cada participante.
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Una carrera competitiva de esfuerzo intenso no debería considerarse como tratamiento inicial para personas con obesidad, señala el licenciado Eduardo Enciso, responsable del Departamento de Prevención y Control de los Factores de Riesgo de la Dirección de Vigilancia de Enfermedades No Transmisibles del Ministerio de Salud Pública.
En personas que no están habituadas a correr, comenzar de forma brusca la actividad física puede aumentar el riesgo de lesiones musculoesqueléticas. Además en personas susceptibles, realizar una actividad a la que no están acostumbradas desde lo físico, eleva la posibilidad de que ocurra un problema cardiovascular.
“Esto no significa que todas las personas con obesidad deban evitar correr: se recomienda iniciar gradualmente y adaptar la actividad”, aclara Enciso. El ejercicio de fuerza puede ser un buen punto de partida, especialmente para quienes están comenzando o encuentran incómodas las actividades de impacto, agrega.
Con la debida orientación profesional, la rutina puede iniciarse con movimientos funcionales, bandas elásticas, máquinas, cargas livianas. También con ejercicios utilizando el propio peso corporal e ir aumentando la dificultad de manera gradual.
“La fuerza mejora la capacidad para realizar actividades cotidianas y ayuda a preservar la masa muscular durante el descenso de peso”, puntualiza Enciso. Por tal motivo sugiere fortalecer los principales grupos musculares al menos dos días por semana y, según las posibilidades individuales, complementar con caminatas, bicicleta o ejercicios en el agua.
¿Cómo el Ministerio de Salud puede ayudarme?
Desde hace varios años, el Ministerio de Salud Pública cuenta con los Consultorios de Manejo Integral de la Obesidad en distintos centros asistenciales en las regiones del país. Dichos consultorios están orientados tanto a personas adultas, como a la población infantojuvenil.
La atención en estos lugares es gratuita y está a cargo de equipos multidisciplinarios que incluyen a médicos, nutricionistas y psicólogos, además de orientación para realizar actividad física con personal capacitado.
Las personas interesadas en hacer frente a su condición y acceder a la orientación y ayuda de profesionales, puede consultar el listado de Consultorios de Manejo Integral de la Obesidad disponible en el sitio web del MSPBS (https://www.mspbs.gov.py/) para conocer ubicaciones,
horarios y modalidades de atención.
Desde Vigilancia de la Salud señalan que es fundamental que las actividades físicas como las carreras y los desafíos físicos, sean voluntarias, adaptables, a ritmo propio y estén desarrollándose en un entorno seguro y respetuoso. El estigma relacionado con el peso puede perjudicar el bienestar y convertirse en una barrera para participar en ellas.