El abogado Óscar Mersan De Gásperi, experto en inversión extranjera, analizó en una entrevista con el Diario Última Hora las implicancias del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), con énfasis en las cláusulas de salvaguarda, las propuestas europeas y sus posibles repercusiones para Paraguay.
“Las cláusulas de salvaguarda son completamente normales; en casi todos los acuerdos de libre comercio existen y sirven como mecanismos para que los países que liberalizan ciertos sectores puedan recurrir a ellas si su economía se ve afectada”, explicó Mersan. Sin embargo, alertó sobre un aspecto inusual en este pacto: El proceso de activación es “demasiado rápido”. Mientras que en otros acuerdos se requiere una investigación profunda que puede extenderse por meses o años, en este caso se prevén medidas urgentes que podrían implementarse en solo 21 días para restringir el comercio de bienes amenazados.
Además, el acuerdo incluye criterios automáticos de activación, basados en diferencias de precios o aumentos significativos en las exportaciones interanuales. Mersan aclaró que, dada la escala económica de Paraguay, es improbable que el país active estas cláusulas en contra de importaciones europeas.
En cuanto a los documentos complementarios, Mersan indicó que quedan pendientes las ratificaciones en los parlamentos de los países involucrados, programadas entre 2026 y 2027. “Si se ratifica en el Parlamento Europeo y Paraguay lo hace, el acuerdo entrará en vigor entre Europa y Paraguay, y lo mismo ocurrirá con Brasil y Argentina”, afirmó. Agregó que la implementación no será inmediata, con beneficios escalonados en plazos de 10 a 15 años, mediante una desgravación progresiva de aranceles.
Este periodo de transición, según Mersan, es crucial para que las industrias paraguayas se adapten a las normativas europeas, especialmente en estándares ambientales. Advirtió que esto podría afectar a la industria local no solo en precios, sino también en la necesidad de inversiones para cumplir con requisitos europeos.
Mersan recomendó monitorear de cerca el intercambio comercial entre Paraguay y la Unión Europea para evaluar si las industrias locales pueden competir.
En conclusión, Mersan calificó el acuerdo como “superimportante” a nivel global por su magnitud, aunque su implementación no será a corto plazo. Instó a Paraguay a enfocarse en desafíos internos, como el desarrollo de infraestructura y la promoción de la educación, además de aprovechar oportunidades regionales, como la dependencia de Brasil de Paraguay para su producción industrial.
Barreras podrían anular ventajas
El ingeniero Héctor Cristaldo, presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), examinó también con ÚH las implicancias del acuerdo comercial.
Alertó sobre las salvaguardas y disposiciones adicionales que la UE implementa de manera unilateral, sin consultas previas con el Mercosur. “Estas medidas interfieren en la fluidez del comercio y pueden eliminar las ventajas arancelarias”, manifestó.
Explicó que los acuerdos internacionales suelen enfocarse en dos aspectos: la disminución o eliminación de aranceles y la remoción de barreras no arancelarias, con el objetivo de dinamizar el intercambio.
Detalló que las salvaguardas tienen dos disparadores principales. El primero se activa por variaciones del 5% en precios o volúmenes, pero Paraguay cuenta con una cláusula especial que lo protege en un 90%, siempre que no sea el causante del desequilibrio. El segundo involucra cuestiones sanitarias, fitosanitarias, de sostenibilidad, laborales e indígenas, donde las interpretaciones de la UE podrían complicar las exportaciones paraguayas, incluso con sanciones o multas.