En el Instituto de Previsión Social, IPS, la situación es cada vez más crítica. A diario los asegurados reclaman la falta de medicamentos e insumos, serias dificultades para el agendamiento de turnos, millonarias bonificaciones sin justificar, renuncia masiva de médicos y graves hechos de negligencia que han quedado impunes. Es inaceptable este estado de cosas; los trabajadores que sostienen la institución merecen que sus aportes sean administrados de manera responsable y transparente, y a la vez ellos recibir una atención digna.
En el mes de julio de 2022, familiares de un paciente de 78 años del Instituto de Previsión Social denunciaron que los médicos le habían amputado la pierna equivocada en el Hospital Central. El jefe de Traumatología de entonces, Aníbal de los Ríos Bogado, había renunciado a su cargo, y meses después fue nombrado por el Poder Ejecutivo como miembro titular del Consejo de Administración del Instituto, donde estuvo hasta noviembre de 2024.
Cuatro años después, en el IPS ha ocurrido un suceso similar, cuando una mujer de 62 años fue víctima de un error de procedimiento. Sucedió en el Hospital Ingavi donde le extirparon la mama equivocada tras ser diagnosticada con cáncer. Ningún médico se dio cuenta hasta que la propia paciente alertó de la situación y tras la primera cirugía, volvió al quirófano. Al final, los médicos le extirparon ambas mamas.
Estos casos nos hablan claramente de los niveles de irresponsabilidad e impunidad que se han normalizado en la previsional.
Precisamente se han dado varios casos de presunta negligencia médica durante la actual administración. Entre los más recordados se encuentran un bebé, Máximo Gael, que falleció 28 horas después de nacer por una aparente mala praxis en el Hospital Central, incluso la madre debió ser intervenida nuevamente, ya en un hospital público, pues durante la cirugía del parto dejaron una gasa dentro de ella. También está el caso de la niña de 7 años que entró por una simple cirugía dental, pero falleció días después, según los médicos por complicaciones posoperatorias. Este 2026 falleció Braulio Vázquez que murió tras una serie de irregularidades determinadas en la auditoría de la Superintendencia de Salud. Y la familia presentó una denuncia penal ante la Fiscalía por homicidio culposo contra el personal de Salud. Días después, falleció Magdalena Barboza, de 33 años, con problemas cardiacos, afectada presuntamente por la falta de insumos médicos. Y el más reciente caso fue el de la mujer a quien extirparon el seno equivocado. (ÚH Abril 01, 2026)
Además de la impunidad en todos estos casos, los asegurados del IPS también deben soportar las dificultades para obtener un turno para recibir atención médica pues es fácil de notar que el centro de atención telefónica se encuentra permanentemente saturado y, por eso, los asegurados se quejan a diario de las largas esperas para al final no ser atendidos ni conseguir el turno para la consulta. A esta nefasta lista se debe sumar la falta de medicamentos. Cientos de pacientes con enfermedades crónicas, recetas incompletas y tratamientos interrumpidos forman parte de una situación que los actuales administradores del Instituto no han sabido resolver y por eso la falta de medicamentos e insumos prácticamente se ha normalizado.
Paralelamente, y como ha publicado ÚH, el Instituto de Previsión Social recientemente asignó un millonario presupuesto para limpieza USD 6,8 millones, mientras que en la práctica se ve el abandono en obras aledañas a los hospitales.
Impunidad y falta de asunción de las responsabilidades son el resultado en la actual gestión al frente de lPS. Las autoridades del Gobierno que insisten en sostener al actual administrador del ente deben tener siempre presente que este Instituto se sostiene con el aporte de los trabajadores y empleadores y que Estado paraguayo poco aporta, excepto una pésima administración que se renueva en cada Gobierno colorado.
IPS debe dejar de ser la caja chica de los politiqueros para poder dar una atención digna a los trabajadores y trabajadoras que financian la institución.