Junto a Allen, que anotó 7 de 9 triples, incluidos cinco en el tercer periodo, el alero Glen Davis, que salió como titular para ocupar el puesto del suspendido Kevin Garnett hizo olvidar a la estrella de los Celtics al conseguir 23 puntos y ser el jugador clave que rompió la igualdad en el marcador.
El jugador Kendrick Perkins (i) de los Celtics de Boston en acción ante la defensa de Jermaine O’Neal (d) de los Heat de Miami, durante un partido de la NBA que se disputa este 21 de abril en el TD Garden en Boston, Massachusetts, EE.UU. EFE/ | Ampliar imagen
El partido sólo tuvo historia hasta el parcial del 25-29, pero entonces surgió Davis y Allen para encabezar el ataque de los Celtics, que lograron una racha de 44-8 y ahí se acabó el encuentro.
Davis iba a concluir el partido con 7 de 14 tiros de campo y 9 de 11 desde la línea de personal, además de capturar ocho rebotes.
“El trabajo de Glen (Davis) ha sido extraordinario porque no sólo respondió como titular para sustituir a Kevin (Garnett) sino que además lucho de principio a fin y tomó siempre las decisiones correctas cuando estuvo en el campo”, declaró Doc Rivers, entrenador de los Celtics.
Garnett tuvo que perderse el partido después que la NBA lo sancionara con un partido de suspensión por el codazo intencionado que dio al jugador de los Heat, Quentin Richardson, en los segundos finales del primer partido de la serie que disputan al mejor de siete.
“Su juego ha sido agresivo, inteligente y sobre todo de un gran espíritu luchador que es lo que necesitaba el equipo”, valoró Rivers. “Cuando vuelva Garnett tendremos aun mucho más poder y apoyo para el resto de la serie”.
El alero Paul Pierce y el pívot Kendrick Perkins aportaron 13 puntos cada uno, además de conseguir cuatro y nueve rebotes, respectivamente.
Mientras que el base Rajon Rondo fue el encargado de dirigir el juego de los Celtics al repartir 12 asistencias, capturar siete rebotes y anotar ocho puntos.
Rivers también utilizó a los reservas y estos respondieron con 24 puntos, que fueron los mismos que tuvieron los Heat.
El escolta Dwyane Wade con 29 puntos y cinco asistencias fue el único jugador de los Heat que no se perdió en la mediocridad más completa tanto en las acciones individuales como de conjunto.
El alero Michael Beasley y el base reserva Mario Chalmers aportaron 13 y 10 puntos, respectivamente, para ser los otros dos jugadores de los Heat que tuvieron dobles dígitos, mientras que el equipo se quedó con sólo un 38 por ciento de acierto en los tiros de campo.
El base puertorriqueño Carlos Arroyo salió de titular para jugar 23 minutos en los que aportó cuatro puntos después de anotar 1 de 6 tiros de campo y 2-2 desde la línea de personal, repartió cuatro asistencias, capturó un rebote y recuperó un balón.
El tercer partido de la serie al mejor de siete se disputará el próximo viernes en el American Airlines Arena, de Miami.
El entrenador de los Heat, Erik Spoelstra, admitió que su equipo siguió sin hacer un baloncesto agresivo y ante los Celtics eso no es posible porque no te permite conseguir la victoria.
Los Heat no han podido ganar a los Celtics en los últimos cinco partidos que se han enfrentando, incluidos las dos últimas derrotas de la fase final.