A fines del 2015 comenzó a disminuir la cantidad de recluidos en Tacumbú, de 3.998 bajó a 3.920. El 31 de diciembre ingresaron como visitantes 3.080 personas, entre ellas 1.764 mujeres, 757 hombres y 559 menores de edad. A pesar de la gran aglomeración de personas, no se registraron incidentes.
El director del penal, Luis Barreto, pedirá al Ejecutivo apoyo para la construcción de más cárceles para afrontar el hacinamiento registrado en Tacumbú, donde solo 902 reclusos cumplen una condena.
Los restantes 3.018 están procesados, es decir, la culpabilidad en las diferentes causas no está demostrada y de igual manera no les conceden medidas alternativas a la prisión como arresto domiciliario o prisión domiciliaria (dependiendo de la causa), hasta que se dicte una sentencia.
Barreto admitió que es difícil contener a esta cantidad internos pero que a través de programas como Libertad, El Adventista y Remar, se disminuyen los riesgos, ya que allí son asistidos por psicólogos y clérigos.
En diciembre del 2013 el Ministerio de Justicia y Trabajo resolvió cerrar temporalmente las puertas del penal al superar los 4.000 reos, atendiendo a que el lugar está preparado para albergar a solo 1.687 personas.