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Arte y Espectáculos
jueves 6 de abril de 2017, 09:42

Roma recuerda el exilio del pintor cubano Jorge Carruana

La Academia de España en Roma presenta hoy el primer acercamiento a la obra del artista cubano Jorge Carruana (1940-1997), que vivió exiliado en la capital italiana y es autor esencial del lenguaje pop, el posmodernismo y la estética cubanos.
EFE

La responsable de la muestra, titulada "Fumetti, sesso, guerra..." (Cómics, sexo, guerra...) es Suset Sánchez, una de las residentes en la academia durante el curso 2016-2017, que quiere "rescatar del olvido" la obra del artista, confesó.

Sánchez considera a Carruana a la altura de otros maestros de la plástica contemporánea cubana como Raúl Martínez, pero cree que el haber producido parte de sus trabajos en Cuba y "las connotaciones políticas que tenía el hecho de estar en el exilio" hicieron que su obra no fuese tan conocida como la de su compatriota.

Gran parte del trabajo del artista cubano se encuentra en la localidad romana de Monterotondo, donde sus herederos conservan casi 300 obras y de donde Sánchez, también cubana de nacimiento, tomó más de 80 trabajos inéditos para su muestra en la Academia de España en Roma.

Las obras se pueden admirar hasta el 7 de mayo y tienen una explícita temática sexual con la que el pintor cubano pretendía "hacer una reflexión sobre cuál es la naturaleza de las imágenes que vemos".

"Carruana decía que a veces se tilda de pornográfico a dos cuerpos que se están amando (...) cuando por otra parte estamos consumiendo, a diario y sin inmutarnos, imágenes de violencia, de guerras, de manipulaciones políticas (...) que son obscenas pero que no nos parecen pornográficas, no se censuran", explicó Sánchez.

La primera parte de la exposición acoge la serie "Palmas" (1977), que reflexiona sobre la condición del exilio, algo que Sánchez atribuye al hecho de que hacía menos de diez años que Carruana había salido de Cuba.

El artista llegó a Roma procedente de Barcelona, donde permaneció dos años y conoció a personalidades como Jorge Luis Borges o Julio Cortázar, pero fue en la capital italiana donde pasaría el resto de su vida.

Entre las obras expuestas, se encuentran varios cortos del artista y diferentes "guiones", referencias a la cultura popular y obras que aluden al cine de animación de los años cincuenta, principalmente a la factoría Disney, que en sus obras aparece junto a símbolos del Partido Comunista.

A partir de los años ochenta Carruana abandona las imágenes de cuerpos femeninos y apuesta por la figura masculina en una búsqueda de una "autoexploración subjetiva y del individuo", cuenta Sánchez.

Sobre la década de los noventa, últimos años de su vida, se exponen obras de madera, con paneles de forma irregular y con pintura acrílica con aerógrafo, ya sin referencias sexuales y centrándose exclusivamente en los paisajes, como en su acrílico "Energía Eólica" (1992), donde se percibe también su activismo ecológico.

En sus años en Roma Carruana formó parte activa de protestas políticas en defensa de los Derechos Humanos y contra la pena de muerte, como los de la organización italiana "Nessuno tocchi Caino" (Que nadie toque a Caín), además de vincularse con el Partido Radical italiano.

De esta organización basada en la figura de Gandhi fue también parte activa la actriz porno húngaro-italiana y exparlamentaria radical "Cicciolina", a la que Carruana representó en una de las obras exhibidas.

La temática de Carruana es "absolutamente" actual, según Sánchez, pues "el sexo y la representación del cuerpo humano siguen siendo un tabú, sobre todo si es una representación explícita, aunque no busque el morbo o lo visceral".

"Carruana, de alguna manera, ponía el dedo en la llaga, en aquellas cosas sobre las que no queremos mirar, mientras que al mismo tiempo estamos consumiendo hipocresía, pues nos cansamos de ver con normalidad otras imágenes que son más duras, más agresivas e hirientes", concluyó Sánchez.