La niñez y adolescencia trabajadora en Paraguay refleja la ausencia del Estado que no cuenta con una política laboral activa, mientras que la política de protección social es incipiente y fragmentada, indica el artículo de Verónica Serafini del Cadep.
Según la Encuesta Nacional de Actividades de Niños, Niñas y Adolescentes (EANA 2011), en Paraguay existen 1.880.109 niños y adolescentes de 5 a 17 años de edad, de los cuales el 22,4%, en su mayoría varones, trabaja.
Según registros en un 95,1% se trata de trabajo infantil peligroso, es decir, en condiciones riesgosas o insalubres, que podría provocar lesiones e incluso la muerte de los menores edad. En el país al menos el 42,1% ya sufrió algún tipo de afección.
Esta situación limita el potencial de crecimiento económico al disminuir las posibilidades de acumulación de capital humano.
En los departamentos productores de caña de azúcar, incluyendo Guairá, en el 2011 se detectó que el 28% de la fuerza laboral es infantil y que uno de cada cuatro sufrió lesiones al menos dos veces al año.
Las lesiones más comunes fueron laceraciones en las extremidades, movilización de cargas y exposición prolongada al calor extremo, presencia de serpientes e insectos. El 14,3% de los niños informó que el trabajo interfiere en sus estudios y el 13,2% dice faltar a la escuela una o más veces por semana.
Ante la problemática Serafini agrega que es urgente que el Estado impulse políticas públicas incluyendo el sector agrícola y las políticas activas de empleo urbano para la juventud y los adultos, así como políticas sociales que garanticen educación, salud y protección de la niñez.