La economista Adriana Bock sugiere que ni bien el niño empieza a descubrir que el dinero está involucrado en la adquisición de bienes, es necesario que los padres introduzcan el concepto del ahorro; de lo contrario, el niño solo relacionará la obtención solamente con el gasto, ya que esto es lo que observará con más frecuencia.
Entre algunos métodos que pueden ayudar para enseñar a los niños a entender el ahorro, la economista explicó que es importante que los niños administren ciertos montos de dinero conforme a su edad.
“Por ejemplo, los más pequeños podrían recibir un monto diario y conforme se van haciendo más grandes ese monto puede ser semanal o mensual. El objetivo es que dicho monto les permita cubrir gastos específicos, como meriendas, pasajes o emergencias, pero con cierto margen que haga posible la práctica del ahorro”.
La economista aconsejó que los padres deben enseñar a los niños que el dinero siempre es producto del empleo de habilidades y recursos en actividades productivas, es decir, el dinero no se consigue por arte de magia o gracias a la suerte.
Otro punto que se debe aclarar es que la función del dinero es cubrir las necesidades, pero también crecer. “El dinero no solo es para gastarlo, sino también para ahorrar e invertir”, remarcó.
Además, apuntó que al momento de tomar decisiones con el dinero es conveniente enseñar a los niños a mirar más allá del presente inmediato y analizar el efecto de las decisiones en el bienestar futuro.
“Creemos que los aprendizajes más significativos y perdurables son aquellos que se realizan en la infancia, especialmente los hábitos, y el ahorro es uno de ellos, incluso es más difícil –aunque no imposible– adquirirlos de grandes”, puntualizó.
Finalmente, la economista destacó que el ejemplo es el arma más poderosa para enseñar a los niños cualquier cosa, sea buena o mala.